El Emergente

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Explotó Caracas

Jesús Guzmán disparó un grand slam y empujó seis, para acaudillar la cuarta victoria seguida de los Leones ayer, 14 por 5 sobre los Tiburones

Al Caracas le ha ido tan bien en los últimos días, que al manager Dave Hudgens no le agrada la idea de tener dos días libres seguidos, a partir de hoy.

La explosión ofensiva de los capitalinos explica la posición del piloto.

Jesús Guzmán encabezó ayer un ataque de 18 hits con un grand slam, un tubey y 6 empujadas, y el apagado Bubba Bell despertó con 4 cohetes —el doble de los que había conseguido en toda la temporada— para conseguir un triunfo 14 carreras por 5 sobre los Tiburones en el estadio Universitario y hacer un vaticinio de lo que quizás esté por venir para los melenudos.

El lineup metropolitano llegó al encuentro con .246 de average colectivo, más la tercera cifra más baja de cuadrangulares en la liga. Y sin tres de sus importados, masacró el bullpen de La Guaira, agotado tras llegar de Barquisimeto de madrugada, nueve horas antes del juego.

“Habría preferido tener sólo un día de descanso”, admitió Hudgens, cuya tropa volverá el miércoles, en Margarita. “Estamos ganando porque estamos haciendo las cosas diferente. El pitcheo abridor está yendo más lejos y los bateadores están produciendo”.

Los actuales campeones cerraron la primera semana en el sótano, pero terminan la segunda en racha, con cuatro laureles al hilo y acercándose a los puestos de comando.

“Lo importante es ganar y ganar, para estar en la cima cuando llegue diciembre y clasifiquemos sin problemas”, terció Guzmán, que en 2008 tuvo una jornada de 8 impulsadas, récord del circuito.

Los novatos Víctor Lárez y Henderson Álvarez comenzaron lo que parecía un duelo de lanzadores. Llegaron hasta el quinto acto y dejaron el choque con pizarra de 2 por 1, favorable a Álvarez y los salados.

El staff acuático, con la cuarta mejor efectividad colectiva antes del domingo, se desplomó al marcharse el prospecto.

Kendy Batista, el grandeliga Gregory Infante, Jorge Julio Tapia, Elio Serrano y Jesús Yépez permitirían 13 rayitas entre el sexto y el noveno, dejando escapar la precaria ventaja y hundiendo a los Tiburones un poco más en el sótano.

Todos los visitantes dieron al menos un incogible, pero Bell fue el más feliz de todos, más feliz que Guzmán.
“Tuve una reunión con el manager, para tratar de calmarme, de dejar de apresurarme”, relató el estadounidense, que tenía de 17-2 antes del duelo. “No imaginas lo duro que es cuando te abuchean, hasta que te pasa. Pero pude afincarme y seguir los pitcheos. Esa fue la clave”.

Cinco errores al campo afearon la victoria caraquista, aunque Hudgens desestimó la cifra.

“Fueron dos de Marwin (González) y dos de (Gregorio) Petit, eso no se va a ver muy seguido”, razonó. “Y el otro error fue porque chocaron dos outfielders. No es por justificarlo, pero no me preocupa”.

Caracas descansa hoy y mañana. El pitcheo empieza a ajustarse y su proverbial ofensiva parece reaccionar. Con cuatro ganados en fila, se entiende sus ganas de seguir jugando.

La cifra
.118

Era ese el average de bateo de Bubba Bell. Apenas tenía 2 hits en 17 turnos y se había convertido en el blanco de críticas y sujeto de abucheos de parte de la tribuna caraquista. Ayer disparó 4 cohetes en 5 viajes y saltó de un viaje a .273

Publicado en El Nacional, el lunes 25 de octubre de 2010.

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