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Magallanero a los 16 años

Eduard Pinto sorprende por su precocidad. Una emergencia motivó a los turcos a llamar a un adolescente de la paralela, pero él está acostumbrado a eso

Eduard Pinto (izquierda) junto con su héroe deportivo, Endy Chávez

Lo sorprendente con Eduard Pinto no es que este martes haya cumplido 16 años y un mes de nacido y ya haya sido parte del roster grande del Magallanes. Lo sorprendente es que a los 14 ya daba batazos entre peloteros profesionales, en la paralela.

“Y bateó sobre .300”, sonrió Gregorio Machado, el manager de los turcos, que el viernes subieron a Pinto desde la Liga de Desarrollo, para cubrir la lesión del también centerfielder Ezequiel Carrera.

“El sábado firmé”, señaló el joven valenciano, magallanero toda la vida. Y aunque por ahora haya sido una vida corta, nadie dude que ha sido intensa. “Ayer estaba hablando con uno de mis mejores amigos, que siempre está pendiente de los numeritos, y me dijo que se sentía orgulloso. Pero yo no pierdo la humildad”.

Omar Sánchez, piloto de los Navegantes en una de las filiales de los azules, fue el encargado de darle la noticia.

“Sentí muchísimo orgullo, no podía creerlo”, confesó Pinto, quien bateaba para .344 en 93 turnos y era el mejor toletero de su equipo. “Toda la vida quise estar aquí. Este es un sueño cumplido. Pero nunca imaginé que estaría junto con Edgardo Alfonzo y Richard Hidalgo”.

El bisoño centerfielder vive en Los Guayos, estudia en el Liceo Paso Real II y ahora escucha los consejos de sus ídolos.

“Endy (Chávez) me ha dicho que siga adelante, que nunca pierda la humildad; y Edgardo, que en el terreno sea maduro, 100 por ciento”, recordó.

El coach William Sarmiento ha modelado la carrera de de Pinto y no se guarda elogios.

“Con él resucitó Teolindo Acosta”, aseveró. “Es un jugador pimentoso, con el mismo swing que Teolindo. Y te oye siempre”.

Pinto tenía 14 años de edad cuando comenzó a jugar en la paralela. No le fue mal. Cerró esa campaña, la de 2009, con .330 en 106 turnos.

Es el más joven en la LVBP desde que Laomín Bessa jugó con los Caribes a los 15 años de edad, en 1998. Todo un prodigio de precocidad y lo sabe. Por eso, al preguntarle por las grandes ligas, no duda en responder: “Sí creo que pueda llegar en tres o cuatro años. Si le pongo corazón”.

Todavía no tiene equipo en el norte y ya se ve en las mayores.

El dato:

Eduardo Pinto fue enviado de vuelta a la paralela este lunes, pero tuvo sus 15 minutos de gloria. El manager Gregorio machado le envió al centerfield en lugar de Endy Chávez, quien sentía molestias en las rodillas, y estuvo a la defensiva en los últimos outs del no-hitter de Anthony Lerew

Publicado en El Nacional, el lunes 22 de noviembre de 2010. Actualizado para el blog.

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