El Emergente

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Un brevísimo balance en el primer mes de temporada

Lo primero que nos pasó por la cabeza cuando se cumplió el primer tercio de campeonato y vimos al Magallanes con un promedio de victorias de .700 en 20 juegos fue: “Pronto comenzarán a perder juegos”.

Los turcos tienen un equipo balanceado y aparecieron entre los favoritos para ir a los playoffs en prácticamente todos los análisis de pretemporada. Sin embargo, jamás en el beisbol profesional venezolano una escuadra ha sido capaz de mantener esa frecuencia de triunfos. Tarde o temprano, a los turcos les fallaría la suerte que les había acompañado.

Por eso, al llegar al fin de semana en la primera posición del campeonato, pero con una marca más creíble de 15-9, sonreímos al ver que, como siempre, el beisbol había hecho lo suyo, ajustando hacia arriba o hacia abajo —en este caso hacia abajo— aquello que lucía sin precedentes y desbocado.

No es casual que trazáramos la raya en el fin de semana. Este sábado se cumplió un mes de competencia y se pueden sacar algunos balances. Por ejemplo, que la nave es uno de los más fuertes contendores y los Caribes, defensores de la corona, tienen mejor escuadra de lo esperado.

La tribu se sobrepuso al riesgoso hecho de que sus tres principales brazos criollos —Renyel Pinto, Ramón Ramírez y Alex Herrera— lanzaron este año 16.1 innings entre los tres, con 8.27 de efectividad.

Mientras los del Cabriales han dependido de varios prospectos y una brillante importación, con Adonis García y Jerome Williams a la cabeza, los del Neverí han contado con sus veteranos, incluyendo a Andrew Baldwin, para hasta haber igualado transitoriamente el primer lugar.

¿Es sostenible lo de estos dos conjuntos? Está por verse. Magallanes renovará una parte importante de su plantel, Bryan LaHair, Williams y otros forasteros no estarán aquí en diciembre y otros vendrán a ocupar sus lugares, con el riesgo que ello conlleva; Anzoátegui, por su parte, se enfrentará a la posibilidad de que el cansancio afecte a Pinto, Ramírez y Herrera, como ya pasó con Herrera a finales de la pasada eliminatoria, en la que terminó siendo bateado y perdiendo su lugar en la rotación.

Para aspirar a los playoffs y a la reválida del torneo, la tribu requiere que el trío mantenga a la rotación de los aborígenes como una de las mejores de la campaña (la número uno en efectividad colectiva, por cierto, al momento de escribir estas líneas).

Otros equipos corrigieron sus inicios, hacia una foja más predecible.

Las Águilas no eran tan malas como parecían hace dos semanas y, de hecho, comenzaron a jugar más como la novena con mejor récord en la 2010-2011 que como el hazmerreír de la 2011-2012.

Los Tiburones no iban a mantenerse como escoltas de los Navegantes mientras tuvieran la peor efectividad colectiva, lo que, finalmente, motivó una corrección hacia el medio de la tabla.

Los Leones deberían empalmar varias victorias cuando, por fin, dejen atrás las lesiones.

El primer mes también ha traído figuras tan refrescantes como el hecho de ver como los mejores bateadores a Jesús Flores, José Pirela, José Altuve y Darwin Pérez, nombres nuevos en esos predios, por más que Flores hubiera escalado a las mayores más por su potencial ofensivo que por su defensa detrás del plato.

El estallido de Daniel Mayora, la producción de Luis Núñez, los extrabases de LaHair —otro a quien las estadísticas ajustaron hacia abajo— y el sorprendente dominio de Williams, Pinto y Baldwin se cuentan entre las historias agradables de este primer mes del campeonato, en el que una leyenda dijo adiós, Richard Hidalgo, y otra, Edgardo Alfonzo, encontró el modo de preparar su despedida como tanto lo deseaba: entre el aplauso de los aficionados.

Publicado en El Nacional, el domingo 13 de noviembre de 2011.

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