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Francisco Buttó aprendió a salvar con un maestro: Richard Garcés

El derecho monaguense ya es el segundo en la lista de cerradores con más juegos salvados en la LVBP. Amanece este domingo con 76, a 4 del récord de su franquicia y sólo por detrás de su primer mentor en la lista de todos los tiempos

Richard Garcés venía de jugar la que sería su última temporada en las grandes ligas, en 2002, el día que conoció a Francisco Buttó.

El monaguense era un recluta a quien los Filis empezaban a probar como abridor en categoría novatos. Tenía una buena recta, un slider prometedor y el futuro incierto de quien no sabe qué le espera a los 22 años de edad.

“Él me aconsejó mucho”, recordó Buttó, que para entonces estaba en su tercera campaña con los Tigres.

No había coincidido antes con Garcés, porque el estatus estelar del “Guapo” había llevado a éste a dejar de lanzar en Venezuela durante sus tiempos con los Medias Rojas.

La historia ha unido a estos dos serpentineros, casi 10 años después de aquel encuentro.

Buttó igualó a Jorge Julio en el segundo lugar de todos los tiempos entre los pitchers con más salvados en la liga, al llegar el jueves a 76.

Atrás han ido quedando grandes figuras: los 70 rescates del panameño Santos Hernández o los 73 del inmortal Luis Aponte. Por delante, únicamente los 124 que cosechó Garcés en sus 18 campeonatos con los Tigres, los Navegantes y las Águilas.

“Richard es un buen amigo, que me enseñó muchas cosas”, rememoró el nativo de Maturín, que se convirtió en cerrojo de los bengalíes en la 2003-2004, la última zafra del gigantón de Maracay en su ciudad natal y la única que tuvo para el olvido a su paso por la franquicia. “De él aprendí a ser agresivo, a atacar siempre a los bateadores”.

El manager Buddy Bailey obligó al cambio de testigo en aquella ronda eliminatoria. Garcés apenas tenía 2 salvados y terminaría con 9.00 de efectividad. Su heredero, en cambio, consiguió sus primeros 8 rescates y se convirtió en una institución en la divisa.

Aquel par de salvamentos dejó en 80 la cuenta del “Guapo” con los Tigres, una marca que está a punto de caer.

“He pensado en los records, aunque mi meta es ayudar lo más que pueda al equipo, sea cerrando, preparando el terreno o como sea”, aseguró Buttó.

El derecho sufrió en octubre pasado. Es su costumbre calentarse durante el campeonato y lograr sus mejores números a partir de noviembre.

“Eso quizás se deba a que tardo un poco en conseguir el timing, aunque me parece que eso ha cambiado en los últimos años”, señaló el “Cardiólogo”, uno de sus apodos, nacido de esos meses sobresaltados. “Pero también es cierto que los juegos de la recta final tienen más impacto. Hay más adrenalina y eso influye mucho”.

Garcés hoy es coach del Zulia y su novena volverá a medirse a Aragua el 3 de diciembre. Entonces, podrán hablar nuevamente de pitcheo, intercambiar experiencias y conversar sobre nuevas marcas.

Porque Buttó, para esa fecha, quizás ya sea el número uno de los Tigres y esté también en ruta a los 124 salvados que tienen a Garcés en el primer lugar de todos los tiempos.

El dato:

Francisco Buttó tiene, de por vida, 4.33 de efectividad en octubre, 2.88 en noviembre y 3.25 en diciembre. Sus salvados van in crescendo, mes a mes: 14, 30 y 32. Pero como dice, ha moderado la tendencia: en octubre de 2010 tuvo 1.50 de efectividad y en octubre pasado dejó 3.52, de acuerdo con los datos de Line Score Estadísticas  

Publicado en El Nacional, el domingo 6 de noviembre de 2011.

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