El Emergente

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Ahora Vizquel también es el short con más edad en la historia


El
caraqueño apareció por primera vez en las paradas cortas este año y volvió
a plantar un hito. A sus 45, dejó atrás a Bobby Wallace

Omar
Vizquel jugó en lugar Yunel Escobar en las paradas cortas de los Azulejos, este domingo, y
volvió a hacer historia, al convertirse en el campocorto más viejo de todos los
tiempos.
El
caraqueño compartía con Bobby Wallace el privilegio de haber actuado en el short
a los 44 años de edad. Lo hizo en 2011, emulando a su antecesor. Ahora, con 45
cumplidos, puso tierra de por medio respecto a Wallace, quien se retiró en
1918.

Vizquel
forma ahora parte de un lineup extraordinario, en el que hay varios peloteros
cincuentones.

En la
receptoría:
Jim O’Rourke. En 1904, después de 11 años fuera de las mayores,
jugó un partido a los 53 años de edad como receptor, su último juego en la gran
carpa. Y encima dio un hit. Está en el Salón de la Fama.


En la
inicial:
Hughie Jennings. En 1918 disputó un encuentro a la defensiva en
primera base. Ya lo había hecho en 1910 y en 1912. En ese lapso de ocho años
tomó un turno al bate, solamente, pero se convirtió en el inicialista más viejo
de la historia, a sus 49. Está en el Salón de la Fama.

En la intermedia:
Arlie Latham. En teoría, se retiró de las grandes ligas en 1899. Diez años
después, a los 49 años de edad, disputó cuatro choques más, mayormente a la
defensiva, con los Gigantes de Nueva York.

En la
antesala:
Jimmy Austin. Fue otro caso excepcional. Entre 1923 y 1929 vio acción
en cuatro duelos, tres de ellos en la esquina caliente, con cuatro veces al
bate y un tubey como toda cosecha. Pero en su última presentación tenía 49 años
cumplidos, una edad inédita en la posición.

En el
shortstop:
Vizquel. Acaba de cumplir 45 años de edad.

En el left: Rickey Henderson. Tenía 44 años y nueve meses cumplidos, dos
meses más que Sam Rice, la última vez que los Dodgers le usaron en el jardín
izquierdo, en 2003. Está en el Salón de la Fama.

En el
center:
Fielder Jones. Jugó para los Terriers de San Luis, de la Liga Federal,
en 1915, cuando patrulló el jardín central, con 43 años y ocho meses de edad, unos
90 días más que Henderson en su documento de identidad, cuando éste defendió la
posición, en 2002.

En el right:
Nick Altrock. Era lanzador y trabajó en 218 juegos como tal. Lanzó la pelota
por última vez en 1924, como parte de una serie de regresos que inició en 1912.
Curiosamente, por alguna razón apareció en tres juegos más entre 1929 y 1933, como
outfielder y bateador emergente. Eso le permitió ser el rightfielder de mayor
edad, a los 52 años cumplidos, en 1929, con los Senadores de Washington.

En el
montículo:
Satchell Paige. Tenía 58 años de edad y 13 temporadas retirado
cuando los Atléticos de Kansas City le dieron la oportunidad de lanzar un juego
más, en 1965. Está en el Salón de la Fama.

En el rol
de bateador designado:
Minnie Miñoso. Los Medias Blancas quisieron hacer de él
el único pelotero en ver acción en cinco décadas diferentes, por lo que le dieron
ocho turnos como bateador designado en 1976, a los 50 años de edad, y dos más
como emergente en 1980, a los 54.

El dato 

Omar
Vizquel tenía 44 años y 11 meses de edad cuando los Azulejos le alinearon
fugazmente en el left, a comienzos de campaña, aunque en realidad le colocaron
como quinto infielder en medio de una contingencia, en pleno extrainning. Si se
le vale la posición que ocupó en el boxscore, también es el jardinero izquierdo
más viejo de la historia, dos meses mayor que Rickey Henderson


“Yo mismo
estoy asombrado”
 Omar
Vizquel admitió que estos últimos logros le sorprenden incluso a él, que es el
protagonista de esta zaga de durabilidad sin precedentes para un grandeliga
venezolano.
“Lo más significativo
es que tienen que buscar hasta 1929 (para encontrar otro segunda base con 45
años de edad), o sea, esa escuela vieja”, explicó el infielder de los Azulejos.
“Yo mismo estoy asombrado”.

Para el
caraqueño, “se necesita más que habilidad” para convertirse en uno de esos
camareros longevos o en el primer shortstop con 45 cumplidos.

“Se
necesita pasión, suerte, humildad, paciencia, fortuna, dieta, flexibilidad”,
explicó. “Lo más difícil es adaptarte de una posición a otra, y no llegarle a
rollings que antes le llegabas, aunque tu mente te dice que sí. Lógicamente,
mis movimientos son más lentos, de eso sí me he dado cuenta”.

No hay
desvelos por eso, sin embargo: “Aunque cometa un error o no le llegue al batazo,
siempre queda el beneficio de la duda de que quizás no fue mi culpa. Sé lidiar con
los momentos malos, sin necesidad de pasar una noche sin dormir y sin romper un
bate en ese momento de frustración”.

Eso también
es necesario para seguir activo a los 45.

Publicado en El Nacional, el lunes 7 de mayo de 2012.

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