El Emergente

El Emergente

El Emergente. Ese Aníbal Sánchez con el que todos sueñan

Las metas de los venezolanos en 2014 (VIII)
El aragüeño tiene las condiciones para ser un legítimo as, pero todavía no consigue su primera gran campaña, a pesar de su liderato de efectividad en 2013. Quizás llegó la hora esta temporada


¿Cuántos
pitchers han lanzado un juego sin hits ni carreras en su temporada de novato?
La lista es
tan pequeña, que reúne apenas 21 nombres en más de 100 años de historia, desde
el inicio de la edad moderna en las grandes ligas.
Dos
venezolanos aparecen en esa élite. Uno de ellos es Aníbal Sánchez.
El aragüeño
irrumpió en las mayores con el ímpetu de los predestinados. A los Marlins llegó
como un prospecto en ascenso en el célebre cambio por Josh Beckett y de inmediato
dio pruebas de su potencial.
Siete
temporadas después, Sánchez floreció hasta el nivel esperado por quienes aplaudieron
su hazaña en el Dolphin Stadium, el escenario donde emuló a Wilson Álvarez con
un no-no casi juvenil.
¿A dónde
puede llegar el actual campeón en efectividad de la Liga Americana?

Sánchez
cumplió 30 años de nacido el 27 de febrero. Es la edad perfecta para combinar
experiencia, talento deportivo y las mejores capacidades físicas. Es su ahora o
nunca, para ingresar definitivamente en el listado de ases venezolanos.
Porque
todavía no lo es. A pesar de sus méritos, que son muchos, aún no consigue su primera
campaña con 200 innings o 15 victorias.
En 2013 dio
claras señales de poder llegar a serlo, con su liderato de 2.57 carreras merecidas
por cada nueve entradas y su segunda cosecha sobre 200 ponches.
Apenas tres
venezolanos han guillotinado a dos centenares de rivales en una justa. Vaya
lista. Además de Sánchez, allí están Johan Santana y Félix Hernández.
Hay más
señales de lo que guarda en su brazo derecho. Ese promedio de 9,99 ponches que
repartió por cada nueve episodios es el más alto de todos los tiempos entre abridores
criollos, únicamente superado por los 10,46 de Santana en 2004, cuando impuso
el récord de abanicados para un nativo en la gran carpa.
Sánchez es
sorprendente. En buena medida por causa de las lesiones, apenas tiene 62 triunfos
en su carrera. Otros seis compatriotas habían logrado más éxitos que él después
de ocho torneos completos.
Pero al
lado de datos tan pedestres como ese, se ubican otros como este: ningún
heredero del Patón Carrasquel tiene tantos encuentros de un hit, como exhibe
él.
El
maracayero suma ya cinco juegos completos de uno o menos imparables. El único
otro venezolano con más de uno es el Rey Félix, con dos. Santana, Wilson,
Freddy García, Carlos Zambrano, todos los demás aportan uno.
Nadie, en
los últimos 20 años, ha logrado cinco compromisos así, contando todas las
nacionalidades. De hecho, apenas ocho lanzadores han acumulado más actuaciones
completas con uno o ningún cohete en el pasado medio siglo.
Hablamos de
Nolan Ryan, Tom Seaver, Jim Palmer, Randy Johnson, Steve Carlton, Bert
Blyleven, Jim Maloney y Dave Stieb.
Sánchez
está por comenzar la segunda mitad de su carrera, suponiendo que eso marcan sus
30 años de edad y sus ocho campeonatos arriba, y ya casi puede compararse a
esas viejas estrellas, donde hay cinco inmortales y uno que muy pronto lo será.
Una
dolencia en el hombro impidió, una vez más, que el diestro completara los objetivos
que siguen pendientes, como lograr los 200 innings en una campaña o las esquivas
15 victorias.
También
impidió que terminara mejor en la votación para el premio Cy Young, donde apareció
en el cuarto lugar.
Otra
molestia le afecta ahora. El martes le aplicaron una inyección de cortisona,
para aliviar una inflamación en el hombro. Los Tigres no están preocupados.
Piensan que estará a tiempo de iniciar la justa como parte de la rotación.
Las
lesiones, sin embargo, no evitaron que liderara el joven circuito con 163 de
efectividad ajustada.
Esa moderna
estadística es otra señal clara del potencial del aragüeño. Se trata de un
cálculo que contrasta lo hecho por un monticulista con los promedios de la liga,
ajustándolos al parque donde cada quien lanzó.
El
venezolano, según esa cuenta contrastada, fue el número uno de la Americana, 63
por ciento mejor que la media de sus colegas. Mejor que Max Scherzer, ganador
del Cy Young. Mucho mejor que Justin Verlander.
Ese es el
monticulista que se alista para saldar cuentas personales y conseguir, por fin,
la gran cosecha que todos esperan, desde que siendo un novato dejó sin hits ni
carreras a sus rivales en Miami.

Publicado en el-nacional.com, el jueves 19 de marzo de 2014. No apareció en la edición impresa por la falta de papel periódico que afecta al periodismo en Venezuela.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

¿Te gustaría recibir notificaciones de El Emergente? Claro que sí Quizás más adelante