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El Emergente. José Altuve quiere crecer a toda velocidad

Las metas de los venezolanos en 2014 (XIII)
El camarero de los Astros ya no es una novedad por su estatura, mientras su equipo espera verle convertido en pieza angular del futuro

Hace tiempo
que los medios de comunicación no incluyen la estatura de José Altuve en el
encabezado de una noticia protagonizada por el camarero de los Astros.
Es una
señal de que el aragüeño se consolida como una figura por sus propios méritos,
más que por la rareza de ver a alguien tan pequeño jugar y brillar en la gran
carpa.
Todavía hay
bromas, por supuesto. El sarcástico inventor del término “altuve” como medida
de longitud, Bryan Trostel, organizó hace poco una votación entre los
visitantes de su página, howmanyaltuves.com,
a fin de elegir a los miembros de un supuesto “Salón de la Fama” de grandeligas
diminutos.
Un “altuve”
corresponde, según Trostel, a 5,5 pies o alrededor de 1,67 metros, la estatura
del camarero.
La broma
lleva ya dos años y consiste en esto: un jonrón de 400 pies mide 73,8
“altuves”; de los pies a la cabeza, Miguel Cabrera tiene 1,18 “altuves”. De
hecho, hasta hay un convertidor en el sitio web, que permite calcular cualquier
distancia, volcándola a la imaginaria medida.
El nativo
de Maracay está pronto a cumplir 24 años de edad y es la cara de la franquicia
hoy. Tanto esperan de él, que el gerente general Jeff Luhnow lo considera una presencia
fundamental en el clubhouse.


“Todavía es
muy joven, pero es muy influyente sobre los peloteros con menos experiencia”,
resaltó Luhnow, delante de las cámaras de MLB.TV.
Altuve se
ha ganado ese privilegio. De hecho, se dirige a toda carrera hacia un lugar
privilegiado en Houston. Literalmente.
El
infielder estafó 35 almohadillas en 2013. Fue su segunda temporada con 30 o más
escamoteos. En la historia de las grandes ligas, apenas una decena de peloteros
han robado tantos cojines en más campañas que él, antes de cumplir los 24 años
de edad.
Los nombres
son lustrosos: Rickey Henderson, Ty Cobb, Tim Raines, César Cedeño. Uno de
ellos, por cierto, también es criollo: Elvis Andrus, quien lo consiguió en tres
campeonatos al hilo.
Altuve, que
en mayo celebrará su cumpleaños número 24, busca su tercera cosecha así, lo que
le igualaría con Andrus en el récord entre venezolanos a esa edad.
No es poca
cosa. Desde la creación de las mayores, únicamente Henderson, Cobb, Raines,
Cedeño, Sherry McGee, Carl Crawford, Delino DeShields y Donie Bush han logrado
más cosechas de 30 estafas antes de soplar 25 velitas en el pastel.
Altuve
viene de un año a la baja, sin embargo, aunque se convirtió en el cuarto heredero
del Patón Carrasquel con 400 o más hits recolectados antes de cumplir los 24.
El reto del
intermedista es mantener el paso de sus inicios e incluso retomar el impulso
que tuvo a su llegada a las grandes ligas.
El
magallanero dio el salto en 2011, cuando superó los 200 inatrapables entre
clase A, doble A, triple A y los Astros. Luego, con su primer torneo completo,
en 2012, ganó la fama que le ha hecho protagonista de bromas y páginas web.
Aquella línea
ofensiva de .290/.340/.399/.740 era un buen punto de partida. Sobre todo,
porque la acompañó con 34 dobles y 33 robos, un aviso auspicioso para un novato
tan joven, especialmente si juega en el medio del infield.
Prácticamente
todos sus números mermaron en 2013. Por eso no regresó al Juego de Estrellas,
por eso Luhnow le pidió que se quedara en Houston, en vez de reportarse nuevamente
a la pelota invernal; y por eso siguió un plan especial de acondicionamiento
durante el receso entre justas.
Los
siderales son candidatos a terminar nuevamente en las últimas posiciones de la
división oeste de la Liga Americana. Siguen apuntando al futuro, con 2016 como meta
probable.
El camarero
es pieza fundamental de ese futuro, como llave de dobleplays del dominicano
Jonathan Villar, por ahora, y próximamente del prospecto boricua Carlos Correa.
Mientras
eso llega, no tendrá que dar batazos de 73 “altuves” o más. Le basta con acercar
su promedio a los .300, volver a robar 30 y, sobre todo, embasarse con más
frecuencia.
Por allí
pasa su consolidación como figura de la expedición nacional.

Publicado en el-nacional.com, el jueves 27 de marzo de 2014. No pudo aparecer en la edición impresa por la crisis de papel que afecta a los periódicos en Venezuela.

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