El Emergente

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El Emergente. La ilusión de Freddy García

Las metas
de los venezolanos en 2014 (V)
¿Qué busca el mirandino en las grandes ligas? ¿Para qué insiste como invitado, año tras año, con contrato de ligas menores? Pues resulta que tiene metas estadísticas que cumplir, y sobre todo, una fuerte razón adicional

Freddy
García comenzará la temporada en las mayores. La primera gran duda que tenía,
tras firmar un contrato de ligas menores con los Bravos, fue resolviéndose
conforme avanzaba el spring training y el manager Fredi González aseguraba que
el derecho sería parte de su staff, bien como abridor o como relevista.
García
empezará, además, como miembro de la rotación. La segunda interrogante que
asaltaba al pitcher y a sus seguidores se resolvió con las lesiones que han ido
sufriendo Kris Medlen, Brandon Beachy y Mike Minor.
Las últimas
dos salidas del mirandino no han sido buenas. Le han fabricado nueve carreras merecidas
y su efectividad pasó de 0.00 a 6.94. Nunca le ha ido bien en el spring
training, ¿por qué sería diferente esta vez?
Pero las
opciones de González se han ido agotando. Ya no puede escoger entre el
venezolano y el joven Alex Wood, para quien llegó a considerar una última
pasantía por triple A. Y la reciente contratación de Ervin Santana llena un
hueco, solamente.


García
tiene 37 años de nacido. En 2013 disputó su decimoquinta temporada en la gran
carpa, para imponer un récord entre pitchers nativos. Únicamente los relevistas
Rafael Betancourt, Giovanni Carrara y, fugazmente, el Patón Carrasquel han
lanzado arriba a esa edad.
¿Qué más
busca el Jefe? ¿Para qué el esfuerzo de aceptar contratos de liga menor y salir
a ganarse un puesto en los entrenamientos primaverales, como le ha tocado en
los últimos tiempos con los Medias Blancas, los Yanquis, los Padres y ahora los
Bravos?
La primera
respuesta, si acaso le interesan las cifras, está en su hoja de servicio.
García no
está tan lejos de las 200 victorias, una estadística apreciable entre sus
colegas. Tiene 156. Con una buena cosecha en 2014, estará rondando las 170. Ya
se sabe, él ya posee la marca entre criollos.
Tampoco está
lejos de los 2.500 innings. Igualmente es el número uno de la expedición
nacional en este aspecto y requiere de 236 entradas para alcanzar la importante
cantidad. Por cierto, sólo Johan Santana ha superado los dos millares entre sus
compatriotas, además de él.
El
magallanero está relativamente cerca de los 2.000 ponches, con 1.621, aunque su
transición a ser un pitcher que pone a batear a los rivales le obligará a
aparecer por lo menos en tres campeonatos completos, para lograrlo.
Es el venezolano
con más aperturas, con 357, y la posibilidad de despedir el año en 390, si no
pierde un turno en la rotación de Atlanta.
Está en la
búsqueda de su décima campaña con 10 o más triunfos, otro hito entre los
nacidos en la tierra del Patón.
No son
cifras que le llevarán al Salón de la Fama de Cooperstown, aunque ciertamente
le espera una estatuilla en el pabellón de Valencia.
García ha
sido un grande en la embajada tricolor. Dos veces ha sido votado para el premio
Cy Young, ha ido a dos juegos de estrellas, por poco fue el Novato del Año en
1999 y se anotó el lauro en el choque decisivo de la Serie Mundial de 2005.
Las
lesiones impidieron que también fuera un grande en su generación. Se perdió la
mitad de 2000 por una fractura y apenas lanzó en 23 cotejos entre 2007 y 2009,
debido a la operación en el hombro que le obligó a luchar por su permanencia a
partir de entonces y hasta hoy.
Con todo y
eso, puede que cierre 2014 muy cerca de los 170 ganados, los 2.500 innings, los
1.800 ponches y con 390 inicios. Nada mal para el más durable de los
serpentineros de Venezuela en las mayores.
García no
presta tanta atención a su hoja de servicio, sin embargo. Quizás sea la edad, o
el hecho de saber que el tiempo se le agota y sus números, aunque buenos, no
podrán llegar a la frontera de la élite.
Eso explica
la sencillez de su respuesta cuando ESPN
Deportes
le preguntó qué busca en el beisbol y para qué insiste en seguir
jugando: “Quiero que mis hijos me vean lanzar y tengan ese recuerdo con ellos
para siempre”, contestó.
El menor de
la familia García acaba de nacer. Su padre deberá esforzarse por seguir sobre
la loma después de cumplir 40, a fin de que su más pequeño vástago pueda incluirlo
en su memoria, con uniforme y sobre el morrito.
En esas
está el derecho de El Güire, mientras alarga su carrera como el abridor más
longevo y ganador que ha tenido Venezuela.
@IgnacioSerrano
elemergente.com

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