El Emergente

El Emergente

El Emergente. Martín Pérez y otros ases en formación

Las metas de los venezolanos en 2014 (X)
Martín Pérez y, ¿por qué no?, Félix Doubront, son la excusa para buscar las mejores temporadas para un abridor criollo en su primer año completo


¿Quién ha
sido el abridor venezolano con mejor desempeño en su primer año completo en las
grandes ligas?

La pregunta
cruzó por nuestra mente al pensar en Martín Pérez.
El
portugueseño es uno de los miembros de la rotación que los Rangers usarán desde
el inicio de la temporada. Fue el prospecto de pitcheo número uno de la divisa y
en Texas piensan que esta será su primera campaña completa entre otras muchas, otras
muy buenas.
Pérez fue
elegido Novato del Año en la organización vigilante, en 2013. Estuvo en la loma
por 20 encuentros, casi dos tercios de lo que le tocará faenar en 2014, si sube
al morrito cada cinco días, hasta finales de septiembre.
El zurdo es
una promesa a punto de cumplirse. Dejó 3.62 de efectividad, con marca de 10-6 y
una relación de 84 ponches y 37 boletos en 124.1 innings. Es un buen punto de
partida.

¿A quién
apuntan él y Félix Doubront, otro abridor que por primera vez comienza un
torneo en una rotación de las mayores?
Hallar el
modelo es algo complicado y depende del punto de vista que tenga cada quien.
Si buscamos
alguien que haya tenido esa responsabilidad en un campeonato, de principio a
fin, hay que descartar a quienes primero tuvieron pasantías como relevistas a
tiempo completo o parcial. Kelvim Escobar, por ejemplo. O Wilson Álvarez. O Johan
Santana.
Santana
pasó todo 2000 con los Mellizos, porque había sido tomado en el draft de la
regla 5. Se convirtió en iniciador a mediados de 2003 y su primer torneo con esa
responsabilidad desde el juego inaugural hasta el cierre de la justa fue el de 2004.
Otros casos
son más claros. Freddy García debutó en las mayores en 1999 y estuvo todo el
año en la rotación de los Marineros, siendo novato.
Félix
Hernández fue llamado por los Marineros para la segunda mitad del calendario en
2005, y desde 2006 ha sido integrante permanente del quinteto de Seattle.
Al final, lo
más justo es tomar el primer torneo ininterrumpido que cada quien tuvo en la
gran carpa, desde abril hasta septiembre.
¿Quién ha
sido el mejor de Venezuela? ¿Cuál es el modelo que buscan emular Pérez y, por
qué no, Doubront?
Puede ser
García. El mirandino tuvo marca de 17-8, con 4.07 de efectividad en 33
comienzos, más 201.1 episodios y 170 ponches. Impuso varios topes para reclutas
criollos. Para completar, tuvo una efectividad ajustada (ERA+) de 122, es
decir, 22 por ciento superior al promedio de sus colegas.
Carlos
Zambrano también dejó huella. Luego de dos pasantías a tiempo parcial, entró a
la rotación de los Cachorros desde la semana inaugural en 2003 y terminó con
13-11 en 214 actos, más 168 guillotinados y una ERA+ notable de 139.
Tony Armas
también tuvo mucho trabajo en 2001, con 196.2 episodios. Nunca volvería a
lanzar tantos en una misma temporada. Con aquellos Expos, cerró con 9-14,
efectividad de 4.03 y 176 abanicados.
El Rey
Félix no estuvo mal en ese 2006 que citamos antes. Aunque su promedio de 4.52
fue elevado, recorrió 191 entradas, sentenció por los tres strikes a 176
hombres y terminó con marca de 12-14.
Santana
sería la referencia irrenunciable de no haber sido tan largo el prefacio de su
carrera.
El Gocho pasó
en las grandes ligas todo 2000, como último integrante del staff. Fue usado
poco, porque fue tomado en el draft de la regla 5 y la idea era que terminara
pronto ese año, para ir luego a madurar en las menores.
El merideño
dividió 2001 y 2002 entre las granjas y el equipo grande. Al empezar 2003 como
relevista, estaba en su cuarto campeonato, el segundo desde el inicio.
Aquel año
fue el de su epifanía, esa segunda mitad esplendente que le atornilló como abridor
de los Mellizos. Hizo 18 comienzos en 45 presentaciones.
Pero su
primera justa en ese rol, desde el vamos, fue 2004, la quinta para él y
posiblemente la mejor de todos los tiempos para un monticulista del patio.
Fue el
torneo de su primer Cy Young, con 265 ponches en 228 innings, registro de 20-6,
el liderato de efectividad en la Americana, con 2.61, y una ERA+ de 182, casi
insólita.
Pedirle eso
a Pérez es un exceso y una injusticia, porque ya Santana estaba en su quinta
experiencia con los gemelos al revelarse como el as indiscutible que durante
tanto tiempo fue. Más adecuado es esperar a ver qué hace y contrastarlo con ese
García de 1999, el Armas de 2001, el Toro de 2003 o el Rey Félix de 2006.
Fueron
cuatro sólidas cosechas de cuatro brazos que prometían un futuro brillante. Tres
de ellos, con el tiempo, se consolidaron como verdaderos ases.
Esa es la
meta del zurdo de los Rangers. Ese es, también, el sueño de Doubront.
@IgnacioSerrano
www.elemergente.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

¿Te gustaría recibir notificaciones de El Emergente? Claro que sí Quizás más adelante