El Emergente

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Martín Prado, el manager-jugador

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Emergente
Ignacio
Serrano

¿Es Martín
Prado el tercer manager venezolano en las Grandes Ligas?

El aragüeño
condujo a los Marlins de Miami en el último día de la temporada y cumplió con
el requisito básico para ser incluido en la lista que iniciaron Oswaldo Guillén
y Alfredo Pedrique, ¿no?
La
designación del aragüeño pareció ser algo informal, al menos inicialmente.
Explicó el piloto titular Don Mattingly que al no haber nada en juego el
domingo, un pelotero tomaría las riendas “por diversión”.
Prado
cumplió con toda la rutina. Escogió su staff, hizo el lineup, tomó las
decisiones, cambió a los lanzadores…
Un
periodista de Miami bromeó, al finalizar el duelo, preguntando si era muy tarde
para incluirle en la votación del Manager del Año, pues algunas medidas del
antesalista, como alinear a Tomás Telis, resultaron exitosas.

Ya no se
ven managers-jugadores. Es una doble tarea que ocurrió muchas veces en los
tiempos fundacionales del beisbol profesional, pero que prácticamente ha
desaparecido.
El
estupendo sitio Baseball-Almanac.com tiene una lista con 221 nombres. De ellos,
106 tuvieron la redoblada responsabilidad antes de 1900 y otros 109 recibieron
el encargo entre 1900 y 1960. A partir de 1961 y hasta 2015 únicamente aparecen
seis.
Son tan
pocos, que podemos ponerlos aquí: Hank Bauer (1961), El Tappe (1962), Frank
Robinson (1975-76), Joe Torre (1977), Don Kessinger (1979) y Pete Rose
(1984-86).
¿Habrá que
añadir a Prado?
Hay que
esperar hasta conseguir si fue oficialmente inscrito como estratega de los
Marlins ese día, más allá de las informalidades. Porque este cronista no recuerda
a otro venezolano, pero quizás sí haya habido alguien que recibiera las riendas
del club “por diversión”, como señalaba Mattingly, y que tal cosa no quedara asentada
en los registros como un hecho oficial.
De acuerdo
con el diario Sun-Sentinel, Joe Torre
lo hizo en algunas oportunidades, siendo dirigente de los Yanquis. Supuestamente
eso inspiró al timonel de los floridanos.
Si es así,
debe haber otros casos que no aparecen citados en Baseball-Almanac.com y deberían nutrir la cuenta. ¿O no?
Se han
escrito varios reportajes sobre el tema en los años recientes. Es llamativo que
sólo haya habido seis casos en los últimos 55 años, sin contar al nativo de
Maracay o cualquier otro ejemplo semejante al suyo.
El beisbol
va agregando cada vez más aristas de análisis y de evaluación. La guerra de
estrategias ha adquirido un nivel más elevado con la guerra de las estadísticas.
Las oficinas estructuran sus rosters con ese nuevo análisis, muy a menudo, y
los cuerpos técnicos tenderán a seguir ese camino. De hecho, ya abundan casos así.
Henry Blanco es coach de investigación en los Cachorros de Chicago.
Un jugador
ya tiene mucho a qué dedicarse, para agregar tan grande tarea.
“A veces
uno cuestiona las decisiones del manager”, apuntó Prado. “Ahora que he pasado
por eso, no sé si volveré a hacerlo. Son demasiadas cosas, hombre. El juego
avanza y hay mil detalles de qué estar pendiente. Nunca más diré algo malo de
ellos”.
Según Baseball-Reference, Mattingly dirigió
161 juegos esta temporada, no 162. Y ya sabemos que la primera batería
venezolana tuvo a un shortstop en la lomita, David Concepción, con Baudilio
Díaz como catcher.
Así que tal
vez sí debamos poner a Prado junto a Pedrique y Guillén. ¿No?
Publicado en El Nacional, el martes 4 de octubre de 2016.

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