El Emergente

El Emergente

Los Extrabases de Alfonso Saer: la sangre nueva de Venezuela en las Grandes Ligas

EXTRABASES
Por Alfonso Saer
LA explosión de Ronald Acuña el fin de semana fue el impacto
noticioso en Grandes Ligas. Cuando llegó el domingo al doble juego contra los
Filis mostrando un OPS de .710, había alguna preocupación en la cueva de
Atlanta. Todo lo disipó el guaireño con tres jonrones, cinco empujadas y el
rescate de su average. No hubo sorpresa, aunque sí la admiración respectiva. El
cuadrangular de 369 pies que tronó hacia el jardín derecho fue la nota
creciente. OTRO connacional de 22 años estrenaba ese día la casilla de los
triunfos en Grandes Ligas. Es un zurdo de quien ya hemos hablado ampliamente
por sus recaudos estadísticos excepcionales. Jesús Luzardo amarró a Houston en
cinco hits y dos anotaciones, encaminando a Oakland a la victoria, 7-2. Cuando
se observa su repertorio, muchos analistas afirman que es el mejor prospecto
venezolano desde los tiempos de Félix Hernández, aseveración que simplemente
ratifica sus opciones de prospecto con cinco buenos envíos y una recta que anda
silbando por las 97 millas. En el equipo de la bahía lo tienen como una gema de
altísimo valor. MLB lo incluye en la nómina de los diez novicios más calientes
de la temporada. Es así como dos chamos de 22 anualidades proporcionan
entusiasmo y colorido en el destacamento criollo.




UN paisano 15 años mayor lucha contra el calendario y los
problemas físicos recurrentes. Se trata de Miguel Cabrera, máxima referencia
histórica en nuestra misión grandeliga. El maracayero ya no es el bateador de
contacto que se anexó cuatro títulos entre 2011 y 2015, pero infunde el respeto
de siempre en el plato. Está en una fase en la cual cada swing es capaz de
hacerlo saltar posiciones en los altos niveles de jonrones y empujadas de todos
los tiempos. ACABA de superar los 1.700 fletes —avanzando sobre Reggie Jackson—
y con un buen desempeño en lo que resta de la corta temporada pudiera instalarse
en el puesto 23 del listado, delante de Honus Wagner (1.732). Requiere de 19
vuelabardas para estacionarse en la superlativa cifra de 500, un recaudo más
para la segura entronización en Cooperstown. SU porcentaje de embasado —seis
campañas sobre .400— ha disminuido con el inexorable paso de los años. Tiene
contrato garantizado sobre 30 millones de dólares hasta el 2023 y unas
improbables opciones por las mismas cantidades hasta el 2025. EN 2019, José
Altuve bajó de trescientos por primera vez desde el 2013. Quedó en .298 y su
porcentaje de embasado descendió hasta .386, pero su producción de jonrones
subió a 31. Pudiera ser que la tentación de sacar la bola genere un swing más
fuerte, aunque de menos contacto. El maracayero ha iniciado flojo esta zafra.
Hasta el lunes por la noche manejaba un preocupante .183 (71-13), con apenas
seis boletos y quince ponches.

LOS protocolos sanitarios que cumplen los equipos de MLB son
muy exigentes, a tono con la situación que se vive por la pandemia. Esas mismas
normas seguramente las impondrá el organismo citado para la LVBP, si es que
este organismo quiere tener acción con peloteros afiliados a la entidad
estadounidense. Ese paso se antoja difícil por razones que en nuestro país no
vale la pena explicar. El tiempo corre y tampoco hay una solución con el caso
de Aragua y Magallanes, clubes que deben solventar su irregular situación ya
conocida ante la misma MLB. Hay un silencio sospechoso y el torneo camina en la
cuerda floja.

DE tal palo. Fernando Tatís, 21, va de líder jonronero y segundo
en fletes con San Diego. Su padre estuvo once años en liga grande con cinco
equipos. El 23 de abril de 1999 conectó dos cuadrangulares de bases llenas en
un mismo inning, con San Luis. La página de MLB ha bautizado al junior como la
nueva gran estrella. LOS Cardenales siguen de asueto forzado. Mientras no estén
libres del virus, jugadores y personal acompañante, no reanudarán sus
compromisos. CHRISTY Mathewson, de cuyo nacimiento se cumplió esta semana 140
años, ganó 373 juegos en Grandes Ligas, tercera mayor cantidad en el listado
histórico. Si la cifra es admirable, no menos loable es su efectividad de 2.13
en 17 años de carrera. Aquellos eran tiempos con diferencias notables en
relación al beisbol actual, pero siempre los guarismos indican la calidad de
los protagonistas. Los abridores trabajaban hasta tres veces por semana y por
eso Christy apareció en la lomita con 56 inicios en la campaña de 1908, en la
cual obtuvo 37 triunfos y su ERA fue de apenas 1.43. LOS lanzadores de su talla
se montaban y habitualmente no eran relevados. Por eso el personaje que nos
ocupa tiró 435 juegos completos y logró hasta 79 blanqueos. En cuatro
calendarios se anexó 30 o más conquistas. Era la época de la bola muerta. Por
eso solamente recibió 0,2 jonrones por cada nueve innings en su carrera.
Trabajó para los Gigantes de Nueva York y unos meses, al final de su
trayectoria, con Cincinnati.

Publicada en La Prensa de Lara, el miércoles 12 de julio de 2020. Aquí reproducida con autorización del autor.


@alfonsosaer

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.