El Emergente

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Es un hecho: Vladimir Guerrero Jr. ya comenzó su ascenso a la cima en las Grandes Ligas [+VIDEO]

Por Alfredo Villasmil Franceschi
Quieto en primera
Santo Domingo. Vladimir Guerrero ha sido hasta ahora uno de
los peloteros más excitantes y productivos de toda la temporada. El dominicano
de los Azulejos de Toronto se ha embasado en 89 veces esta temporada, la máxima
cantidad para un pelotero de la Liga Americana. Él y Max Muncy, quien milita en
los Dodgers, son los dos jugadores que más tiempo han estado en circulación.

El inicialista conectó sus jonrones 14 y 15 de la temporada y amaneció este martes empatado con Ronald Acuña Jr. en el departamento de la fuerza en la MLB.
Guerrero está consolidándose como el pelotero que siempre esperó su
organización.


Más allá de los números, lo más impresionante es cómo encara
cada turno. 
EN POCAS PALABRAS:
“El trabajo me ha permitido entender cómo debo batear. Se trata de conseguir el punto exacto donde te sientes
bien. Creo que lo he conseguido”
VLADIMIR GUERRERO Jr. en ESPN.com

El júnior, como también es conocido en Estados Unidos,
amaneció este martes como líder en OPS en las Ligas Mayores (1.104), está codo a codo
en cuadrangulares con Acuña, como ya mencionamos, y es primero en bases alcanzadas
con 111.
Pero todo ha estado en saber esperar. Cuando está adelante
en la cuenta destruye a los contrarios, tal como lo muestra su línea ofensiva
de .413/.649/.826 y 1.475 de OPS. 
En lo que respecta a juegos de más de un hit
suma ya 17, antes de comenzar la jornada de este martes, la tercera mejor marca
de las mayores.
Ya este año ha hecho cosas enormes. Según las notas de los Azulejos, el boletín de
prensa diario preparado por el equipo antes de cada compromiso, Guerrero marco
un hito en su carrera, al convertirse en el jugador más joven de la historia,
en conectar tres jonrones y remolcar 7 en un partido de pelota. 
Para ese día
contaba con 22 años y 42 días de nacido.

El primer jonrón del pasado lunes contra Tampa Bay se
perdió, literal, en el día. La pelota no se vio cuando cayó. Un mostrenco
batazo que conmovió a todos. 
El segundo tablazo fue casi parecido. Durante la
última estancia en casa bateó por encima de .400. Sin palabras.
 

Por Alfredo Villasmil Franceschi

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