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Salvador Pérez: de colector de camioneta a ganador del Premio Luis Aparicio

Salvador Pérez recibió la distinción de manos del exgrandeliga de los Tiburones de La Guaira, Ángel Bravo

«Avenida Bolívar-Naguanagua-centro». El grandeliga Salvador Pérez recordó, en el auditorio de empresas Polar en Caracas, los tiempos en que conseguía dinero como colector de camioneticas en Valencia y este miércoles, de manos el exgrandeliga Ángel Bravo, recibió el Premio Luis Aparicio que distingue al pelotero venezolano de mejor actuación en lasMmayores en esta temporada.

Pérez, en una reunión amena con los medios de comunicación, indicó lo que para él significa lograr esta distinción. «Era uno de los galardones pendientes en mi carrera. He ganado Bates de Plata, Guantes de Oro y he participado en Juegos de Estrellas, pero recibir este premio es algo grande par mí. Nunca lo podré olvidar».

El careta carabobeño vivió un año de ensueño en las Gran Carpa. Dejó atrás el récord de jonrones para un catcher de las Mayores que estaba en poder de Johnny Bench con 45, ganó el título de jonrones y de empujadas de todas las Grandes Ligas con 48 y 121 colocó su nombre al lado de Antonio Armas (1984), Andrés Galarraga (1996) y Miguel Cabrera (2012) como los únicos peloteros venezolanos en liderar su circuito en ambos departamentos.

«He he estado consistente este año con el bate. No he hecho muchos cambios en mi swing, pero los batazos comenzaron a salir. Mi meta, al principio de la temporada, era la de dar al menos 30 cuadrangulares y empujar 100 carreras y estuve por encima de esas metas. Sin embargo, creo que lo mejor que me pasó es que tuve salud. Pude dejar de jugar solo un partido. En estos momentos estoy un poco pasado de peso por la comida que me da mi mamá Yilda, pero cuando llegue en enero a los entrenamientos, bajo esos kilitos».

Recordó que ha tenido problemas en su carrera, pero los ha superado, como la muerte de dos de sus hermanos, sufrió covid-19, problemas con rodillas y manos y un problema en el ojo izquierdo que lo dejó, momentáneamente, ciego. «Espero estar 10 años más en las Mayores si tengo salud, intentar aspirar a entrar al Salón de la Fama y jugar en Venezuela, bien sea con mi equipo, los Tiburones de La Guaira u otro como Leones o Águilas».

BRAVO ENTREGÓ EL PREMIO A PÉREZ

Ángel Bravo, una leyenda del beisbol venezolano y quien jugó 18 temporadas en la pelota local, fue el encargado de estregar el premio por solicitud de su amigo Luis Aparicio, el único jugador del país en el Salón de la Fama. «Luis es mi hermano y me pidió que le entregara la estatuilla a Salvador y que le dijera que sería un honor recibirlo en su casa en Barquisimeto».

El marabino Bravo, quien jugó con los Rojos de Cincinnati de la década de los 70, recordó que tuvo la dicha de jugar con Bench, a lo que el careta oriundo de Valencia dijo: «Bench me llamó para hacerme una entrevista y para mi fue un honor. Los peloteros tenemos que tener humildad y Johnny es un ejemplo de ello. El inmortal me ha entregado tres Guantes de Oro en Nueva York».

Salvador Pérez también se refirió a lo que ahora se llama el «Framing/Mascoteo», una forma de manejar la pelota para convertirla en strike y engañar al árbitro. «Yo no estoy de acuerdo con engañar al árbitro, porque sino deberían dejar que todos tomaran esteroides. Sin embargo, creo que esto es un negocio y trabajaré en ese sentido para tratar de lograr el sexto Guante de Oro de mi carrera».

Sobre Shohei Ohtani, con quien compartió en el Juego de Estrellas, indicó que el japonés es una super estrella. «Es un verdadero fenómeno que vive con mucha humildad». También tuvo palabras de elogio para Miguel Cabrera. «Es el gran embajador de Venezuela en la MLB. Me ha ayudado mucho y nos veremos en Estados Unidos para entrenarnos juntos».

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Con la promesa de viajar a Barquisimeto para tomarse una foto con Luis Aparicio, Perez cerró con un menaje para jugadores, entrenadores y representantes. «Los jugadores, primero que nada, no deben abandonar sus estudios. Los entrenadores no deben utilizar sustancias prohibidas porque han muerto muchos chicos. Los padres deben dejar que los muchachos se diviertan y no los presionen».

Antes de despedirse, envió una palabra de pésame a la familia de Omar Malavé, quien falleció esta semana. «Fue una gran persona», dijo el jugador de los Reales de Kansas City.

Por Johnny Villarroel

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