Esta vez no fue Shohei Ohtani quien se llevó los titulares, fue Vladimir Guerrero Jr. quien le pescó un pitcheo al japonés y se l mandó a las gradas.
Ese jonrón abriendo el tercer inning fue decisor y fue el Momento Simple del día. Los Azulejos de Toronto tomaron la ventaja, nunca aflojaron y demostraron que los Dodgers son humanos, luego de ganarles 6-2.
Con este resultado, los Azulejos aseguran el regreso de la Serie Mundial a casa. La cosa está a dos juegos por lado. Y es que Vladimir Guerrero Jr. fue retrechero en el turno. Poco le importó la figura que se erguía sobre el morrito del Dodger Stadium. Él sabía que era su momento, el momento de demostrar que esta es su postemporada. Y entonces ¡pum! Para la calle.
«Ayer fue una derrota dura, pero la superamos enseguida», dijo Guerrero a MLB. «Para nosotros, es un partido, un lanzamiento a la vez, y gracias a Dios hoy conseguimos la victoria».
Y es que aquellas 18 entradas dejaron exhausto a todos, especialmente a los dueños de casa. Y el recio toletero de Toronto estaba al tanto de esa situación.
Vladimir Guerrero estudió muy bien a Ohtani. En realidad no lo estudió, lo descifró. Y alllí estuvo la clave de todo, en resolver ese acertijo. «Cuando conecté esa recta, fue un buen swing», dijo Guerrero. «Cuando bateé esa bola de foul, pensé: ‘No me va a volver a lanzar esa recta». Y así fue.
Guerrero Jr. se convierte de esta manera en la figura señera del equipo y demuestra con hechos que está hecho para grandes cosas, ganar el anillo.
Esa tabla fue por todo el jardín izquierdo. Ohtani oyó el zumbido y pensó que no se iba, quizá un tubey, pero no. Directo a las gradas. Un escopetazo de 102,7millas por hora y 395 pies de distancia callaba a Chavez Rabine.
Este estacazo fue también el cuarto jonrón decisivo de los Jays este mes cuando estaban perdiendo en una serie, la mayor cantidad de jonrones de este tipo por un equipo en una sola postemporada.
Aquellas 52 mil 552 almas que estaban reunidas en la casa de los Dodgers se callaron completamente y aguantaron durante 2 horas 54 minutos aquella lección de buen beisbol.
Otro que volvió a tornar un batazo oportuno fue Andrés Giménez. El venezolano se fue de 3-1 con una anotada y un remolcada a la usanza antigua, dejándole caer el bate a una bola en la esquina de afuera.
Esa carrera fue el 3-1 en la pizarra, un sencillo hacia la banda izquierda que comenzó un rally de cuatro en el 7°, donde se aseguró el juego.
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Hay que hablar de Shane Bieber, el lanzador contratado por los Blue Jays en la fecha límite de traspasos, quien llegó mientras completaba su rehabilitación de la cirugía Tommy John. Se lleva la victoria, lanzó bien con la ventaja que le dieron, completó 5 1/3 entradas, espació una carrera, cuatro hits, tres bases por bolas y ponchando a tres.
FOTO: Captura de MLB Network






