Sonny Gray estaba tan emocionado por unirse a los Medias Rojas de Boston que, apenas se concretó el cambio, salió a comprarse unas gorras y franelas de su nuevo club para presumirlas en una espectacular presentación que ofreció este martes a los medios.
El gerente Craig Breslow analizó después del cambio que el mejor termómetro para saber la emoción de un jugador, al ser cambiado, es su disposición para rescindir la cláusula de no cambio. Gray fue más allá y hasta lució su gorra de la Serie Mundial de 2007.
«Eso es más o menos donde estoy parado”, dijo Gray en una rueda de prensa, el martes. “Definitivamente no he logrado todo lo que quiero. Tener una extensa participación en la postemporada y ganar la Serie Mundial son dos de esas cosas que no he podido lograr.”
Los Cardenales de San Luis le avisaron al pitcher que tenían un posible comprador para él pocos días antes de Acción de Gracias. Necesitaban su autorización para proceder y él, sin pensarlo, inmediatamente accedió.
«No puedo estar más emocionado de tener esta oportunidad para competir con los Medias Rojas», agregó el monticulista. «Ya estoy pensando en el próximo año. La verdad quería ir a un mercado competitivo y que quisiera ganar. Yo sé que lo puedo hacer bien en esa situación».
Sonny Gray ahora tendrá de rival directo a su antiguo hogar, los Yankees de Nueva York, en donde se sabe no tuvo una buena pasantía años atras.
Y a ellos les dejó un mensaje.
«No fue una buena situación para mí», admitió. «Se siente bien estar en un lugar donde es fácil odiar a los Yankees y tener esa rivalidad. Me gusta este reto».
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«Nunca quise ir para alla», confesó Sonny Gray sobre su antiguo paso por la tropa de Aaron Boone. «Pero aprecio el tiempo que jugué ahí. Pienso que los últimos siete años de mi vida he sido mejor esposo y todo gracias a esa experiencia y por haber atravesado por eso».
Foto: @Cardinals






