EL EMERGENTE
Por Ignacio Serrano
Ethan Salas todavía es considerado súper prospecto. Es el único miembro de los Padres entre los 100 mejores talentos jóvenes de las Ligas Menores. Sigue vivo el recuerdo del bono de 5,6 millones de dólares que le convirtió en noticia y temprano ídolo en Venezuela. Y sin embargo, desde hace un tiempo se escucha el debate, porque apenas ha bateado para .221 en tres temporadas en el profesional.
Pero solo tiene 19 años de edad. ¿No es una exageración debatir sobre el futuro de un pelotero que, en otras condiciones, apenas estaría empezando a jugar beisbol universitario?
Y es que el destino de Ethan Salas cambió cuando su familia decidió que se criara como prospecto internacional, apelando a sus raíces venezolanas. En lugar de entrar al sistema educativo estadounidense (es nacido en Kissimmee, Florida) pasó directo al Draft de Firmas Internacionales de MLB. Y así ocurrió su impactante estreno ante la fanaticada y los medios de comunicación.
El receptor venezolano fue enviado esta semana al campo alterno en el complejo primaveral. Pero aunque su average de .188 en Doble A y terminar en la lista de lesionados de 60 días dejaron mal sabor, abundan las voces que aún le respaldan.
De nuevo: apenas tiene 19 años de nacido.
Hay algo, sin embargo, que parece coincidir en los tempranos análisis que se leen en las primeras semanas de 2026. Esta, dicen, será una temporada crucial para él.
¿Por qué? Pues porque está sano, cumplirá 20 en junio y los Padres aún no están obligados a protegerlo en roster de 40 después de este torneo. Pueden seguir esperando por él, aunque mucho mejor si es después de una cosecha superior.
«No es imposible imaginar que Ethan Salas dará un giro a su carrera», asegura un análisis en el blog dedicado a los religiosos en SB Nation. «Es lo suficientemente joven como para mejorar ofensivamente. (Pero) debe demostrar que tiene potencial para ser un jugador fijo en una alineación de Grandes Ligas. Está en la encrucijada de su carrera con los Padres; algo tendrá que cambiar en 2026».
La gran virtud del súper prospecto es su defensiva. Y eso es un plus, tratándose de alguien tan joven. Los scouts califican sus herramientas detrás del plato con cifras que van entre 6 y 7, dentro de una escala donde 8 es el grado máximo. Acaba de hacer out a 38 por ciento de los corredores rivales en Doble A, un porcentaje más que sobresaliente. Su brazo es potente y destaca bloqueando el home.
El verdadero desafío para él está en demostrar que puede chocar la pelota con regularidad. Y desarrollar fuerza, algo que deberían venir conforme termine de desarrollarse físicamente.
Sports Illustrated publicó esta semana un análisis optimista sobre él.
«Aunque el desarrollo de Ethan Salas se ha ralentizado un poco, solo tiene 19 años, lo que le da mucho tiempo para convertirse en el receptor del futuro que San Diego espera que sea», dice el reporte. «Sin embargo, aún le faltan algunos años para debutar (en las Grandes Ligas)».
MLB Pipeline, el sitio de MLB.com especializado en prospectos, lo dejó fuera de los primeros 100 talentos en su último escalafón. Eso, pese a todavía considerarlo el recluta número 2 en toda la organización.
Baseball America, en cambio, mantiene su fe en el receptor venezolano, aunque con moderación. Rebajó su estatus al peldaño 90 (luego de ser el número 8 de toda la MLB en 2024) y le mantiene en la élite de los mejores 100. Allí incluso le colocan como el número 1 en su organización.
Pero «es un año crucial», advierten en la más reputada publicación sobre Ligas Menores. «El principal prospecto de los Padres necesita demostrar que puede mantenerse saludable y batear el pitcheo de mayor nivel».
A.J. Preller, presidente de Operaciones de Beisbol y gerente general de los religiosos, explicó a la estación 97.3 The Fan que no quisieron apurar al venezolano durante el receso invernal. Terminó lesionado en Doble A, no pudo participar en la Arizona Fall League y solo disputó 10 juegos en todo 2025.
«Nuestro enfoque con él es por los próximos 10 años», dijo Preller sobre la recuperación del joven.
Ethan Salas comenzará en Doble A, nuevamente. Es casi seguro. Ya puede competir, nuevamente, y apareció en 8 juegos de exhibición. Es verdad, únicamente largó 2 hits en 9 turnos. Pero tomó 3 boletos y apenas se ponchó una vez. Mejor que eso, demostró que recuperó su buena salud. Y estar sano es lo mejor cuando toca afrontar el desafío de una nueva temporada en la que las enormes expectativas no se han reducido. Si además consigue batear, el debate será otro: pasará a ser sobre la fecha de su posible estreno en la MLB.
Revisa aquí el archivo general de columnas.
Foto: captura de MLB Network








Fue una apuesta que tomaron y es cierto ya con próximo a cumplir 20 este años es el definitorio para San Diego saber si lo que tomaron es una inversión o un fiasco. Ojo, hay peloteros que tardan en conseguir sus condiciones pero en un deporte donde hay constantes prospectos quizás la oportunidad no llegue.
Pesa no haberlo dejado jugar en invierno.
Cuantas firmas han quedado sin brillar, puedo enumerar a varios y me quedo corto: Adonys Cardona, el mio José Salas (padre de Ethan), Jackson Melian (lo de sus padres fue quizás lo que lo saco de las proyecciones en Nueva York), el cotizado Kevin Maitán (hoy dando batalla en Colombia porque en Venezuela no le pega ni a la piñata) y puedo seguir, pero es solo una muestra de aquellas firmas que se conocieron y que se esperaba mucho.
Fijate como va el hermano de Ethan en Miami si no me equivoco, se esta formando según las proyecciones, para colmo jugó en la liga mayor y demostro temple a corta edad contra veteranos…. En mi opinión a Salas se le ha dado muyo cartel, pero no se ha ganado esa confianza aún, la defensa está pero debe trabajar más en bateo, escuche hace tiempo que debía ganar masa muscular y debe ser cierto…