El Emergente

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Luis Ávila y Antonio José Herrera: “Sin equilibrio entre la Fundación UCV y los equipos, salimos perjudicados todos”

Leones y Tiburones piden “buena voluntad, para superar los obstáculos”. Luis Ávila y Antonio José Herrera admiten que el flujo de
caja ha impedido pagar el ciento por ciento de lo adeudado por el estadio Universitario, pero también señalan
que ha habido incumplimiento de contrato por los arrendadores. Finalmente rompieron el silencio. He aquí sus declaraciones

Por Ignacio Serrano

El-Nacional.com
Viejos fantasmas han sobrevolado la capital dos veces en
menos de un año. Desde la década de los 90, no existía la amenaza de dejar a Caracas
sin beisbol profesional. La paz se rompió cuando la Fundación UCV exigió
renegociar el contrato, firmado en 2015 con duración de cuatro años, y vuelve a
quebrarse ahora con la denuncia de esa entidad, acusando de incumplimiento a
los Leones y a los Tiburones y exigiendo la recisión del nuevo acuerdo de
alquiler del estadio Universitario.

Los clubes mantuvieron un discreto silencio, hasta ahora.
Finalmente, Luis Ávila, presidente de los melenudos, y Antonio José Herrera,
vicepresidente de los escualos, aceptaron responder las preguntas que se hacen muchos
aficionados, espectadores de un nuevo conflicto que afecta el pasatiempo
nacional.
-Este anuncio de la
Fundación UCV, ¿semeja al del año pasado, para renegociar un nuevo
arrendamiento?
-Es posible que así sea, en parte. La aspiración de
rescindir el contrato unilateralmente se debe, así lo creemos, a que en ese
acuerdo aceptaron cláusulas que ahora les perecen inconvenientes en cuanto al
manejo de la publicidad. Nos llama la atención que en la pasada temporada la
Fundación UCV no cumplió precisamente esa parte del contrato: lo concerniente a
la cláusula de las vallas publicitarias alquiladas a empresas competidoras de
marcas que nos patrocinan. Los acuerdos deben ser respetados, de otro modo no
se firmarían contratos. Efectivamente, esta es la segunda vez que intenta
desconocer el contrato que firmó con nosotros por cuatro temporadas, dado que
el año pasado también vivimos una situación similar. En ese entonces, buscaban
aumentar sus ingresos a última hora, porque de todos sus proyectos, el único
rentable es el alquiler de los estadios. La Fundación no hace ninguna inversión
ni corre riesgo económico alguno en lo concerniente al beisbol y su
espectáculo. Al mismo tiempo, recibe importantes sumas de dinero por alquiler
del estadio. Nos gustaría que ese dinero, que es una cantidad considerable, sea
utilizado en mejorar las instalaciones, que de esta forma estarían en mejores
condiciones. No sabemos la forma en que la Fundación administra sus recursos a
estos efectos, pero a juzgar por los resultados y el mal estado de las mismas,
no es la adecuada.
-¿Se puede culpar a
la Fundación de querer actualizar los cánones y montos al ritmo abrumador de la
inflación actual?
-La inflación no es un problema que perjudica exclusivamente
a la Fundación UCV. Es un tema complicado que afecta a todo el país, a nosotros
los equipos y especialmente a la fanaticada. Debemos encontrar un equilibrio,
pues al tratar de resolver un asunto tan complejo con excesivas exigencias
particulares, que no consideran la situación real de todas las partes, al
final, salimos perjudicados en conjunto. Las exageradas pretensiones económicas
de la Fundación, pues el último aumento fue de casi 800 por ciento, superando
con creces la inflación, nos causaron a ambos equipos serios problemas de flujo
de caja y fueron la principal causa del aumento en el costo de las entradas, lo
cual tuvo consecuencias negativas para todos. Los equipos tenemos un gran
compromiso con que los venezolanos, y en especial los habitantes de Caracas y
el área metropolitana, puedan disfrutar siempre del beisbol profesional, su
deporte favorito. Sin embargo, hay situaciones que requieren de la
participación y buena voluntad de todas las partes, para poder superar los
obstáculos.
-¿Los equipos no han
hecho pagos que debían haber hecho a la fecha?
-A pesar de la merma en los ingresos, los compromisos
económicos con la Fundación UCV se han cumplido a cabalidad, mayoritariamente.
Sí existe un retraso, derivado a los altos cánones y la merma en la asistencia,
que castigaron nuestro flujo de caja. El Fondo de Mantenimiento se paga contra
facturas, hasta un monto tope. Sobre lo recibido, tenemos un retraso menor. No
se esperan facturas adicionales, por cuanto las obras deben ser aprobadas por
nosotros y, hasta donde sabemos, nunca lo hicieron. Lo recibido es tal vez un 85
por ciento del máximo previsto. Se han cancelado la gran mayoría de los trabajos
relativos al mantenimiento y La Guaira hizo pagos por mantenimiento y post
temporada en enero.
-¿No es una responsabilidad
de los equipos el estado calamitoso en muchos aspectos del estadio
Universitario?
-No somos los propietarios, tan solo somos inquilinos
durante cuatro meses al año, es decir, una tercera parte del período. El resto
del tiempo, el estadio se utiliza a discreción de sus dueños: por profesores,
estudiantes y también para conciertos y actividades religiosas. Son instalaciones
que tienen más de 60 años de construidas y que requieren un mantenimiento mayor
por parte de sus dueños y administradores. Las únicas reformas mayores de los
últimos cinco años las han hecho los equipos: los palcos laterales de los
terrenos, las sillas adicionales de todas las tribunas, el VIP y sus servicios.
-Desde hace décadas
ha habido problemas de aguas negras, de mantenimiento, en los baños, robos de
materiales, cables, equipos… ¿quién es responsable de todo eso?
-Creemos que esa responsabilidad recae sobre sus dueños y
administradores. ¿Cómo podríamos responder nosotros, cuando todos los años
recibimos la instalación bajo acta, en septiembre y la retornamos bajo acta, en
febrero?
-¿Quién costeó la
reposición de lo robado otras veces, como los equipos de la pizarra, el
cableado de la torre de luz, las piezas de los baños? ¿Quién ha costeado las
remodelaciones de las tribunas, las pantallas nuevas, el VIP, los palcos?
-Las reparaciones de la pizarra, así como los baños, los
pagó el Fondo de Mantenimiento, el cual, hasta 2015 era tripartito, es decir,
su responsabilidad recaía sobre la Fundación UCV, Leones y Tiburones. A partir
del año pasado, el Fondo recae solamente en los equipos deportivos, haciendo
esa carga más pesada para nosotros. Casi todas las otras mejoras fueron
costeadas por los equipos. La Fundación UCV recibe también ingresos mayores por
concepto de alquiler. El propósito del Fondo de Mantenimiento es poder efectuar
reparaciones menores y no esperadas durante la temporada de beisbol, de forma
tal que no sea necesario detener el evento y poder continuar con los juegos, en
caso de algún problema. La Fundación, como administradora y propietaria del
estadio, es la única responsable del mantenimiento de su activo. Los equipos,
como inquilinos que somos, siempre hemos asumido que un porcentaje mayor de
todo el dinero que pagamos es para mejorar el estadio durante todo el año.
Lamentablemente, no creemos que ocurra de esta forma.
-Ha habido un
proyecto, ofrecido a la Fundación UCV, de reinstalar las verjas originales de
Villanueva. ¿Qué ha pasado con eso?
-También, entregamos varias veces un proyecto para reponer
los colores originales del estadio. No estamos seguros de que exista real
interés en llevar a cabo ese proyecto. Esa idea fue parte de un plan de
actualización del estadio, que incluye zona de alimentación, palco de prensa y
otras mejoras.
-Los alrededores del
parque, los acolchados en el terreno, los clubhouses de visitantes tienen
aspecto lamentable. ¿Quién es responsable?
-Los acolchados los cambiamos los equipos a nuestro costo,
anualmente.  No podríamos responder por
el resto, por las razones ya explicadas.
-¿Es imposible
construir un parque con la financiación de los equipos? En México es así, y son
grandes escenarios. ¿Por qué Leones y Tiburones, instituciones exitosas y
económicamente importantes, no tienen su hogar propio?
-Es realmente difícil, más en la situación actual. Leones
hizo un estudio en 2003 y la inversión era irrecuperable. Caracas tiene
terrenos muy costosos, y eso hace imposible un proyecto así. Además, el beisbol
ocupa cuando mucho cuatro meses en el año y habría que pensar en una
instalación multiuso, lo que la encarece aún más.
-¿En qué tiene razón
la Fundación UCV?
-En que no hemos pagado todo lo contratado, como explicamos anteriormente.
-Mientras no haya
competencia en La Rinconada y La Guaira, están atados en la negociación, ¿verdad?
-Sobre este punto, por ahora, no hay nada concreto que
podamos comentar.
-Si la crisis ha
reducido la asistencia a cantidades que podrían caber en el estadio de Fuerte
Tiuna, ¿no han pensado en jugar allí, a la espera de los estadios en
construcción?
-Por ahora, tampoco tenemos nada concreto que informar sobre
este particular.
-¿Por qué pasaron 20
años, más o menos, sin problemas de este tipo, y de pronto, en tan poco tiempo,
la UCV rompe dos veces lo firmado y hace estas denuncias? ¿Se explica por la
situación económica de Venezuela? ¿O existe algún otro motivo?
-Está claro que existen diferencias de opinión entre nosotros
y la actual gerencia de la Fundación UCV. 
Creemos que algunas de sus políticas para nada benefician al deporte
preferido de los venezolanos.
El dato
Los ocho equipos de la LVBP juegan en estadios que no les
pertenecen. Zulia también ha tenido recurrentes situaciones de conflicto con el
arrendador del parque Luis Aparicio, el Instituto Regional del Deporte. Los
otros clubes administran sin sobresaltos sus escenarios, hasta ahora

Publicado en
El Nacional, el lunes 13 de febrero de 2017.

Ignacio Serrano

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