El Emergente

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¿Rey Félix? Rey Bautista

Félix Hernández protagonizó en 2010 un debate que quizá herede José Bautista

ESPNdeportes.com

Felix Hernandez fue la epifanía de una nueva era en la forma en que se analiza el beisbol. O al menos, eso es lo que dicen muchos jóvenes cronistas, seguidores de ese evangelio estadístico que intenta ser la «sabermetría».

El lanzador venezolano se convirtió en el centro de un apasionado debate que duró por lo menos tres meses, entre agosto y noviembre, enfrentando a dos sectores casi irreconciliables.

En un lado estuvieron los tradicionalistas, que valoran los numeritos de viejo cuño, en especial las victorias de los monticulistas.

En el otro, los «sabermétricos», que propugnan aislar lo más posible el rendimiento individual de un pelotero, deslastrándole de la inevitable influencia del desempeño de sus compañeros y variables semejantes.

Aquella discusión, que ganaron el monticulista venezolano y sus heraldos del nuevo análisis, promete tener una segunda parte en2011. Pero esta vez, el sujeto de la discusión pudiera ser el bateo, no el pitcheo, y Jose Bautista el centro de la diatriba.

El slugger dominicano ha vuelto a exhibir el poder con que causó asombro hace un año, su primero en el estrellato. Ha añadido, además, nuevos elementos a su temible bagaje: su promedio de bateo, por ejemplo, ha subido hasta ponerle también entre los líderes de su circuito. Igual ha sucedido con su promedio de embasado y, en consecuencia, con el OPS.

Bautista tiene la mejor producción de todo el beisbol, según las estadísticas más sencillas para medir el bateo en la nueva era: nadie supera su OBP, ninguno se acerca a su slugging y su OPS aventaja por más de 150 puntos a su más cercano seguidor en las grandes ligas.

He aquí que, a pesar de esas cifras, el favorito de muchos aficionados y un sector importante de la prensa es Adrian Gonzalez, al buscar al Jugador Más Valioso de la primera mitad.

La pausa del Juego de Estrellas permitió cosas así: sacar cuentas, balances y buscar a ganadores de premios que no se entregan y menciones honorarias que no conducen sino a disputas verbales con los amigos.

Salvo que, en esta oportunidad, la comparación González-Bautista puede ser el abre boca de la discusión que está por venir, si ambos mantienen el paso y terminan con una proyección semejante a la actual.

El mexicano nacido en San Diego tiene una sólida hoja de servicio este año con los Boston Red Sox.

González amaneció el miércoles como líder de la Liga Americana con .337 de average, 78 empujadas y 49 extra bases. Sus demás registros son igualmente sólidos y cuenta con un aval que para muchos es crucial: juega en un equipo ganador, que se encuentra en el tope de su división, en buena medida gracias a sus batazos.

Bautista milita con los Toronto Blue Jays, un equipo que no parece tener opción en su llave, la misma de los patirrojos. Y sin embargo, nadie tiene números ofensivos como él, contando ya no sólo en su liga, sino ambos circuitos.

El dominicano comenzó la semana con 31 jonrones. Su promedio de embasado de .465 recuerda los buenos tiempos de Barry Bonds. Su slugging de .691 era casi .100 puntos mejor que su inmediato seguidor en las mayores, Lance Berkman, y estaba a más de .120 puntos de su escolta en la Americana, Curtis Granderson.

Entre las formas modernas más simples para medir la producción ofensiva está el OPS, que combina la capacidad de embasarse (OBP) con el poder (slugging) de cada bateador. Pues bien, Bautista era el único en la Americana sobre 1.000, ¡y el único sobre 1.100! ¡Y el único sobre1.150!

Miguel Cabrera era la mayor «amenaza» al OPS del quisqueyano, al redactar estas líneas. Tenía .987, una cifra excelente, pero tan distante a la del antillano como la de Melky Cabrera está de la de él.

Bautista ha insurgido también como una fuerza en la carrera por el título de bateo, con .332 de average. Eso le tiene por sobre Michael Young, Víctor Martínez, Miguel Cabrera, y únicamente por debajo de González.

El problema con el antesalista y jardinero está en su equipo. Toronto no cuenta entre los aspirantes al banderín y su lineup, aunque está sobre el promedio de la liga, ha producido casi 60 carreras menos que Boston.

Los Medias Rojas tienen .352 de OBP, los Azulejos .322 solamente. Su slugging colectivo es de .454 contra .418 de los canadienses. Es más fácil anotar o impulsar carreras con los dirigidos por Terry Francona.

Eso explica que Bautista, a pesar de su despliegue, ocupe la séptima plaza en su liga con 66 empujadas.

Remolques aparte, el dominicano ha sido el mejor bateador del beisbol. No de la Americana. De todo el beisbol.

Las nuevas estadísticas refrendan esto último,aunque deberían bastar las cifras tradicionales para consagrar a slugger de los pájaros azules.

Bautista lidera la Americana con 6.7 victorias sobre peloteros de reemplazo, de acuerdo con Baseball Reference. Justin Verlander le escolta con 5.3 y González es quinto con 4.6 (ni siquiera lidera a su equipo, pues Dustin Pedroia es tercero con 5.1).

Bautista encabeza el viejo circuito con 214 de OPS ajustado. Miguel Cabrera es segundo con 177, seguido de González, con 160.

Bautista es el mejor en la Americana con 52 carreras bateadas ajustadas, de nuevo con el venezolano a la zaga, con 39, y González en un lejano tercer puesto, con 32.

Lo mismo ocurre al revisar las probabilidades de victoria añadidas con cada batazo, las carreras creadas, el valor sobre un pelotero de reemplazo y casi toda estadística «sabermétrica» que se ponga sobre la mesa.

Para conquistar el premio al Jugador Más Valioso, Bautista deberá luchar este año contra un paradigma: la mayoría de los votantes eligen a sus candidatos de entre los clubes que avanzan a la postemporada. En esa particular forma de ver el galardón, para muchos alguien sólo es «valioso» si participó en una conquista.

Ya antes un jugador de un equipo eliminado fue consagrado. Alex Rodríguez resultó el Jugador Más Valioso en 2003, aunque sus Texas Rangers terminaron últimos. Fue una rareza.

Hace 12 meses comenzó una discusión semejante a la que quizás surja ahora. El paradigma entonces fue aquel que explica el dominio de un lanzador a partir de su total de victorias.

Félix Hernández quebró ese paradigma y ganó el Cy Young.

Le toca a Bautista romper el molde con sus batazos y sentarse en el trono del rey.

Publicado en ESPNdeportes.com, el jueves 21 de julio de 2011.

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