El Emergente

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Oswaldo Guillén: “Yo no quemo puentes”

Ozzie no descarta regresar algún día a los Medias Blancas. El nuevo piloto de los Marlins no dirá nada de Ken Williams. A menos que éste “la embarre”, prometió

CHICAGO
Oswaldo Guillén pasó cerca de dos horas en su antigua oficina de los Medias Blancas, el lunes, luego de encarar a los medios de comunicación estadounidenses y hablar de su renuncia como piloto del equipo.

Tras despedirse de empleados y amigos, con la única compañía de sus hijos Oney, Oswaldo Jr. y otros dos venezolanos, se sentó y habló, relajado, al filo de la medianoche de ayer, de su pasado inmediato con Chicago y su futuro en Florida.

-Usar la gorra de los Tiburones en tu última rueda de prensa, ¿fue una declaración sin palabras?
– Es el equipo que me vio crecer, del que siempre fui fanático. Podré irme de aquí, pero soy Tiburón hasta la muerte. De pequeño era fanático de Remigio Hermoso, Al Bumbry, de Enzo Hernández, de todos ellos.

-No es común que sea el manager quien tenga la última palabra al irse. ¿Fue así por tu relación con el dueño Jerry Reinsdorf?
-No. Soy un tipo honesto, espontáneo y fuerte de carácter, pero no tomo mis decisiones de la noche a la mañana. Ya ellos sabían que si no me daban la extensión del contrato, dejaba los 2 millones de dólares que tenía para 2012. O me firmaban o me iba. Podrán decirme arrogante y bocón, pero lo que en verdad soy es alguien con los pies en la tierra y muy seguro de mí mismo. Cuando digo algo, es por una razón. Y la palabra de un babalawo nunca cae en el suelo.

-¿Se parece esto, emocionalmente, a la primera vez que saliste de los Medias Blancas?
-Claro que hay un sentimiento. Mira estas paredes todas, las cosas que hay de los Medias Blancas. Pero le dije a mi esposa que no quiero llevarme nada de los Medias Blancas para los Marlins. Bueno, o a los Cubs, o los Mets, o donde sea que vaya. Digo los Marlins, porque es el equipo con el que vamos a hablar ahora.

-¿Ni siquiera te vas a llevar esa botella de champaña de la Serie Mundial de 2005?
-Eso sí. Pero lo que me interesa son todas estas fotos de mi familia. Mi esposa y mis hijos son lo más importante para mí. Tengo miles de fotos con gente famosa, pero son mi esposa y mis hijos los que están colgados aquí.

-¿Sí quieres dirigir otro equipo de inmediato?
-Oye, este es mi trabajo. ESPN sabe más que nosotros, seguro. Me voy a entrevistar con ese equipo, seguro. Ya me dieron el permiso para hacerlo, no es un misterio. Pero no quiere decir que vaya a estar con ellos, vamos a ver.

-Estuviste con los Marlins en 2003, ¿cómo quedó la relación?
-Mi relación es muy buena con mucha gente en el beisbol. Me fui de allá y no quemé ningún puente. Por eso puedo cruzarlo. Están interesados en mí desde hace tiempo. Pero yo no me quería ir de Chicago, lo dije siempre.

-Fuiste políticamente muy correcto al hablar de tu ex jefe, Ken Williams.
-Cosa que no soy.

-¿Qué estás esperando para contar todo lo que en verdad pasó entre ustedes?
-Estoy esperando que la embarren. Cuando a mí me tiran, respondo. Yo oí toda su declaración. Dijo algunas cosas ahí que, ¡por favor! Yo fui claro y honesto. Voy a vivir en Chicago, mis hijos están aquí. Y mi relación con el dueño del equipo es demasiado grande para embarrarla y quemar un puente sin razón. La gente aquí sabe por qué me voy. Me voy por equis. Porque quiero más dinero, valerme por mí mismo. Nunca fui agente libre ni buen pelotero para exigir.

-Me quedó la idea, al oírte tan políticamente correcto, que pudieras regresar. Que así como después de 1997 vino un 2004, después de 2011 puede venir un regreso, ¿es así?
-Uno espera, uno espera. Seguro, sería lo máximo volver a dirigir a los Medias Blancas. Pero que me lo merezca. No sé si dentro de cinco años estoy fuera del beisbol. Mi mujer y mis hijos son el centro de mi vida. A lo mejor ella me dice: vámonos ya para Venezuela. Ella se lo merece, se merece más atención de la que le he dado, porque se comió bastantes verdes para que mis hijos fueran lo que son. Gracias a Dios, ella adora el beisbol. ¡Tiene las bolas de decirme que va a los juegos para verme a mí! ¡Después de más de 25 años de casados!

-¿Te llevarás a Omar Vizquel contigo?
-Hubo algo que me tocó mucho: estaba dando mi rueda de prensa y Omar Vizquel estaba allí. Nadie supo que yo supe. Vi par de veces a mi lado derecho y me llenó de orgullo y coraje. Es el día más importante que he pasado con él. Eso dice mucho. No creo que quiera cochar, porque los coaches tienen una vida mala. Pero si quiere, tendrá mi apoyo. Creo que debería jugar un año más. Y en la Liga Nacional. En la Americana casi no se hacen cambios.

-¿Lo considerarías cómo jugador?
-Seguro. Él ha sido extraordinario para mí. Es un Salón de la Fama y es tan chévere, ayuda a todos.

-¿Y de tu staff?
-Joey Cora y Omer Muñoz. A donde yo vaya, ellos vienen conmigo.

-¿Qué es lo primero que harás al llegar a casa?
-Espero que mi mujer no esté llorando. Voy a abrazarla. Es un momento bastante difícil. Ella adora Chicago y dos de nuestros hijos viven aquí.

-¿Hay otro equipo, aparte de los Marlins?
-Estoy esperando la llamada de dos equipos. Hay otro por allí. Pero quiero ir adonde me quieran, no adonde me necesiten. Si termino donde quieren que termine, se abrirá una etapa. Quiero que se sepa quién es Oswaldo, no Ozzie. Oswaldo. Soy un tipo fuerte. No soy bruto. Me gustan las cosas como deben ser. Y no me van a cambiar. Nadie. A menos que tenga un nieto o una nieta. No sé porqué hay gente que opina de mí cosas que no son, pero no hay nada más bonito que decir la verdad.

Publicado en El Nacional, el miércoles 28 de septiembre de 2011.

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