El Emergente

El Emergente

El emergente

Moneyball y el día a día de un piloto

Clint Hurdle olvidó unos apuntes en la cueva de los visitantes en el Chase Field, dejando atrás también una huella de cómo dirigir requiere buen ojo, instinto, saber decidir a tiempo… y manejar las estadísticas

Ronny Cedeño y sus Piratas pasaron por el Chase Field poco antes de nuestra visita a Phoenix, la semana pasada.

De la visita, que terminó el miércoles 21, quedó un detalle que cautivó nuestra atención el domingo siguiente, al entrar al dugout visitante. Pegadas en la pared, cerca de donde suelen sentarse el manager y el coach de banca, había varias hojas de papel blanco, llenas de estadísticas y colores.

Un pequeño tesoro periodístico.

Con ellas, el piloto de los bucaneros, Clint Hurdle, podía evaluar de un vistazo cómo lanzarle a cada uno de los bateadores rivales. No era un reporte de scout tradicional, de esos que aún se usan en los clubhouses para analizar a los contrarios. Sólo había estadísticas.

Ahí no decía si había que lanzarle bajito y afuera a Justin Upton o si Ryan Roberts estaba haciendo swing a pitcheos altos últimamente. Todo eso es útil. Pero el objetivo de estas notas en la cueva derecha del Chase Field era evaluar de inmediato a qué relevista traer contra cada bateador de los Cascabeles, y las fortalezas o debilidades de cada toletero de Arizona. Otra herencia de Moneyball.

Seamos serios: la sabermetría existe sin ese nombre desde hace décadas.

Allan Schwartz cuenta en su libro The numbers game cómo Branch Rickey contrató a un analista en su tiempo como presidente y gerente general de los Dodgers de Brooklyn, en los años 40.

A Rickey habría que considerarle el abuelo del nuevo análisis. Aquellos informes que preparaba Allan Roth servían para tomar decisiones cotidianas, como dejar al inmortal Roy Campanella en la banca un día, dependiendo de sus antecedentes contra el pitcher contrario, y hasta determinaban acciones tan vitales como cambiar a alguna de las estrellas del club.

Otro miembro del Salón de la Fama, Earl Weaver, dirigió a los Orioles con premisas sabermétricas en los años 70 y 80, prestando atención al rendimiento contra zurdos o derechos, popularizando los platoons (dividir una posición entre dos jugadores que se complementan) y apostando por estar en circulación y sumar extrabases.

Más recientemente, Tony LaRussa ha triunfado por su apego a lo que dicen las cifras; es sorprendente el episodio del libro Men at work donde George Will describe cómo LaRussa y su coach Dave Duncan desparraman por el suelo del dugout decenas de planillas repletas de estadísticas antes de cada encuentro, para preparar su estrategia del día.

La prensa estadounidense usa cada vez más las nuevas fórmulas. Jerry Crasnick evaluó el famoso draft de 2002, que aparece en Moneyball, colocando en una lista a los peloteros tomados por Oakland y el WAR de sus carreras.

Cada día es más común leer a reporteros que sueltan en Twitter cifras como puños, para explicar a vuelo de pájaro porqué alguien va bien o mal en el terreno: un OPS aquí, un FIP allá o un WPA más acá.

La propia pizarra del Chase Field también es una prueba de cómo han cambiado los tiempos; además del average, los jonrones, las empujadas y anotadas, pone el promedio de embasado, el slugging y el OPS.

Pero otro día volveremos sobre esas fórmulas. Hoy queremos agradecer a Hurdle por olvidar sus reportes en la cueva. Allí, en color naranja, sigue la advertencia de que a Henry Blanco no le debe lanzar un zurdo; que Miguel Montero es realmente menos peligroso si se le pone a la derecha; que el OPS de Gerardo Parra le convierte en un rival de cuidado ante tiradores de cualquier mano.

Hurdle nos dejó de obsequio otra prueba de los nuevos tiempos, coincidiendo con la cita que en otra columna hiciéramos de Ed Wade, gerente general de los Astros: quien no saque provecho de lo que ofrecen las estadísticas está, incluso, poniendo en riesgo su trabajo.

Publicado en El Nacional, el lunes 26 de septiembre de 2010. Actualizado para el blog.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

¿Te gustaría recibir notificaciones de El Emergente? Claro que sí Quizás más adelante