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“Vendrán más records”


Freddy García desea seguir en Chicago y no se conforma con ser el pitcher venezolano que más ha lanzado en la historia de las grandes ligas

La carcajada que Freddy García deja oír, al otro lado del teléfono, confirma dos cosas: que está feliz por haber hecho historia en el beisbol venezolano y que quedaron atrás los momentos de incertidumbre que sufrió a partir de junio de 2007.

El lanzador criollo con más innings en las grandes ligas está tan relajado, cumpliendo con éxito su rol de abridor patiblanco, que ni siquiera supo que el martes en la noche protagonizó un capítulo notable en las crónicas de la pelota nativa.

“No tenía ni idea, me enteré ahorita”, confiesa el derecho de El Güire.

No hubo, pues, mariposas en el estómago al llegar al tercer inning del encuentro contra los Marineros, en el Safeco Field, el parque donde García debutara en las mayores, en 1999, y donde más partidos ha lanzado, gracias al tiempo que pasó con Seattle.

“Nunca estoy pendiente de eso”, continúa, refiriéndose al registro que le arrebató a Wilson Álvarez. “Pero estoy bastante contento. Es un orgullo, aunque he tenido que hacerlo hace tiempo, porque estuve casi dos años fuera del beisbol. Esto es muestra del esfuerzo y la consistencia que tuve antes de lesionarme”.

La cifra:
1751.1
es la cantidad de innings que alcanzó Freddy García con su salida del martes, superando los 1747.1 innings de Wilson Álvarez

Lejos del infierno. García era el pitcher venezolano con más victorias en las grandes ligas en 2007, al comenzar su infierno deportivo.

Pertenecía a los Filis cuando supo que la lesión que le afectaba en el hombro diestro era más complicada de lo creído, y tuvo que ir al quirófano.

El magallanero reapareció en la gran carpa un año más tarde. Tiró cuatro juegos con los Tigres, con 4.20 de efectividad, pero apuró su puesta a punto en la pelota invernal y se resintió.

Un eventual retorno con los Mets, en el spring training, terminó mal. Viajó a su casa, a rehabilitarse por su cuenta, hasta que recibió la llamada de los Medias Blancas. Y tras pasar por las menores, se sumó a la rotación de Oswaldo Guillén.

“¿Quién iba a pensar que Freddy García estaría a estas alturas de la temporada en las grandes ligas?”, pregunta el monticulista de 33 años de edad. “Todo eso por lo que pasé hace que esto sea más especial. Los Mets me dejaron libre hace cinco meses. Con esfuerzo he regresado a este nivel”.

El ganador del juego decisivo de la Serie Mundial de 2005 se encoge de hombros cuando escucha la referencia más citada por algunos observadores: que su recta difícilmente llega a las 90 millas por hora.

“Tenía un año y medio sin pitchear en este nivel”, apunta. “Me tocó enfrentarme a los Yanquis y a los Medias Rojas. No fueron juegos mantequilla, así que no le paro a lo que digan. Le he demostrado a la gente que todavía puedo pitchear. Puedo tirar (la pelota) a 90 o a 85 (millas por hora), pero tengo cuatro pitcheos más y con ellos puedo sacar los outs. Por mí, que hablen. Bien, mal, que hablen”.

ElDato

Freddy García lleva cinco salidas seguidas con 6 innings o más, y 3 carreras limpias o menos. Muestra 3.56 de efectividad en ese lapso

Cara al futuro. Las referencias a la velocidad de su recta son discutibles. Promedia 88,5 millas por hora, sólo arriba de las 88,4 de 2007, el año de su lesión, y su media de 6,23 ponches por cada 9 innings también es inferior al global de su carrera. En cambio, ha mejorado su relación de ponches por cada boleto, está regalando menos bases que en el pasado, ha forzado más roletazos (posiblemente gracias a la splitter, el envío que perfeccionó en 2006) y ha reducido la rata de jonrones recibidos. Como consecuencia, también ha mejorado ligeramente el average que le conectan los contrarios y el promedio de corredores embasados por inning (WHIP).

La prensa de la Ciudad de los Vientos ya vaticina su continuidad en la organización.

“Es lo que se escucha, pero no me han dicho algo todavía”, dice. “También es barata, la opción (para 2010): un millón, más incentivos. Ojalá la tomen, porque tengo mi casa en Chicago y me gustaría otra vez estar el año que viene con el equipo”.

García vuelve a reír, al final de la entrevista. Después de dos años, encara el futuro con ilusión. Hasta habla de recuperar el récord de victorias que le arrebató Johan Santana, quien hoy le aventaja por 122 contra 120.

“Me quedan tres salidas”, advierte. “Ahora voy a buscar esa marca”.

Porque vendrán más records. “Seguro que sí. Si Dios quiere y me da salud”.

Publicado en El Nacional, el viernes 18 de septiembre de 2009.

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