El Emergente

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¿Puede Miguel Cabrera llegar a los 3.000 hits este mismo año?

Por Ignacio Serrano
Miguel Cabrera comienza la segunda parte de la temporada con solo 53 hits y una proyección que le haría terminar con 109 indiscutibles en 2021, lo que le permitiría llegar a 2.975 en su brillante carrera en las Grandes Ligas.
No es una mala cifra. Pero tampoco es la meta que Cabrera y sus seguidores en la MLB se trazaron antes de comenzar la campaña.


¿Puede el célebre bateador venezolano alcanzar los 3.000 imparables en este mismo torneo? ¿Es viable verle pisar el acelerador para cerrar con los ansiados tres millares?
Cabrera será el próximo integrante de esa cofradía, salvo que ocurra una catástrofe deportiva. De eso no hay duda. La duda, en todo caso, gira alrededor de la fecha en que finalmente completará su cita con la historia.
La simple proyección, que puede consultarse en su página personal en ESPN.com, no traza una línea directa con el número que en definitiva alcanzará. Para calcularla, basta hacer una regla de tres que toma en cuenta cuántos encuentros ha disputado, cuántos cohetes ha largado y cuantos duelos le quedan a sus Tigres de Detroit.
Puede que Cabrera sufra exactos altibajos en lo que queda de julio, en agosto y en septiembre. Que se mantenga en el lineup con similar regularidad y batee a tierra de nadie más o menos al mismo ritmo.
Pero el slugger nacido en Maracay pasó por un bache difícil de igualar en los dos primeros meses. En ese lapso, entre abril y mayo, ligó para .184, un average insólito, tratándose de un trecho en el que disputó 37 cotejos.
La prueba de que todavía puede aportar mucho más que eso está en su producción de junio. Solo en ese mes conectó para .329 y en total sumó 28 hits. Fue, en cierto modo, el productor que todos sus seguidores esperaban ver.
Lo ideal vs lo factible
Si Cabrera pudiera replicar esa cifra en cada uno de los tres meses restantes, acumularía 84 indiscutibles más y despedirá el año con 3.003 indiscutibles. Así que, en efecto, sí parece posible.
Pero no será fácil. Julio empezó más lento para él, con .250 en nueve topes. Cada temporada enfrenta vaivenes para todo jugador. No hay deporte profesional con calendario más largo que el beisbol de la MLB. Son 162 choques, seis por semana, prácticamente uno cada día durante la mitad del año.
Suponiendo que Cabrera sufra lógicos altibajos, sin llegar al insólito bajón que le atacó entre abril y mayo, se quedaría muy cerca de la meta. Lo muestra el botón que representa lo que ha hecho a partir del primero de junio.
Desde esa fecha tiene .308 de average, un registro sobresaliente. Suma 2.927 indiscutibles. Necesita 73 más y a Detroit le quedan 71 lances por disputar.
Cabrera no va a jugar en todos esos encuentros. Contando a partir de ese primero de junio, ha estado 31 veces en la alineación y en otras seis se ha quedado en la banca, descansando o sanando dolencias.
La nueva regla de tres, contando vaivenes posibles y tomando este último lapso como ejemplo de algo factible, implica que el venezolano proyecta 69 inatrapables más, con entre 10-12 días libres. Eso le dejaría en 2.996.
Sí, es factible. Cabrera puede llegar a los 3.000 hits esta misma campaña. Pero necesitará producir casi tanto como en junio, sin sufrir nuevos baches profundos. De lo contrario, tocará la puerta del club, sí, pero tendrá que esperar al próximo año para entrar.
Publicada en El Planeta de Boston y El Tiempo Latino de Washington, el jueves 15 de julio de 2021. Aquí la nota original.

Ignacio Serrano

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