El Emergente

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EL EMERGENTE. El cambio entre Leones y Bravos, capítulo final

Brayan Hernández

EL EMERGENTE

Por Ignacio Serrano

Esta semana se completó el cambio que hace un par de semanas acordaron Leones y Bravos en la LVBP. Margarita entregó al patrullero Brayan Hernández, como pago por el lanzador Jonaiker Villalobos. Terminó así un episodio llamativo en esta liga, el de un canje «por un pelotero a ser nombrado después».

¿Qué consiguen ambos equipos en esta transacción?

Estamos ante dos piezas de discreto presente, por más que Hernández haya sido hace poco uno de los mejores prospectos de Venezuela.

Villalobos es una pieza que, a priori, podía funcionar en el staff del Caracas. Es verdad que no se había mostrado en la liga y que incluso tuvo un recorrido corto en las Menores. Fue dejado en libertad por los Marlins de Miami al cancelarse la acción de las granjas el año pasado, debido a la pandemia. Y su paso por las sucursales de los peces fue silencioso, con 4.55 de efectividad en 62 cotejos.

Hernández también es agente libre en el beisbol organizado. Recibió 1,8 millones de dólares en 2015, cuando saltó al profesional con los Marineros de Seattle. Era visto como un corredor veloz y un potencial bate de peligro. Y también quedó sin trabajo debido a la pausa obligada por la pandemia.

Es un cambalache llamativo, por inusual.

Los Leones consideraron que Villalobos no tenía cabida en el staff. Visto su recorrido internacional, se entiende. Pero los Bravos ven un filón en su más reciente accionar.

En efecto, el zurdo trabajó en 2021 como abridor por primera vez. Lo hizo en la Liga de la Frontera, un circuito independiente de mediano nivel. Y dejó alguna promesa con sus estadísticas.

Villalobos completó 108 innings con el Florence por primera vez en su carrera. Hizo 19 comienzos. No ponchó a muchos rivales (6,1 por cada nueve entradas) pero tampoco dio muchos boletos (2,5 por cada nueve actos). Mantuvo la pelota dentro del campo a una rata tolerable, con un vuelacercas por cada 11 pasajes.

Esos son números tolerables, aunque estén matizados por el hecho de pertenecer a la Frontier League. Se supone que es un circuito menos potente que la LVBP.

Para los Bravos, eso valió lo suficiente como para abrirle las puertas.

Al menos su primera presentación resultó positiva. Esta semana se estrenó contra el buen lineup de Magallanes y tiró dos innings en blanco.

Hernández, en teoría, es un pelotero mucho más valioso, por el precio que pagaron por él al firmar con 16 años de edad. Solo que no ha podido trasladar las palabras a los hechos.

El patrullero tuvo más oportunidades de demostrar su valía. Rebasó las 1.000 apariciones legales entre Novatos y Triple A, aunque sin llegar a descollar en ningún aspecto puntual del juego, más allá de los robos. Quedó con .234 de average, .288 de OBP y .364 de slugging a su paso por las Menores.

Dio 14 dobles y 24 extrabases en 64 encuentros disputados en 2016, con 21 estafas. Fue la única vez en que pareció despegar.

Caracas no lo recibe como esa pieza tan esperada para resolver un problema inmediato. Por el contrario, ahora mismo el outfield parece bien poblado en la capital, con Ángel Aponte, Romer Cuadrado, Alexander Palma, Anthony Jiménez, Leandro Cedeño y Aldrem Corredor.

Hernández, pues, parece una apuesta para futuras temporadas. Una apuesta en la espera de que pueda conseguir trabajo en una liga independiente y despliegue por fin lo que de él se esperaba.

Villalobos, en ese sentido, parece llevarle un paso de ventaja. Y también es dos años más joven: tiene 22, contra 24 del jardinero.

Ignacio Serrano

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